Prim y el patrimonio

En la anterior entrada escribía sobre la importancia de tener una economía saneada, algo que queda reflejado en el valor de nuestro patrimonio y en el porcentaje que éste representa sobre el total de nuestros activos, reflejado en el ratio de solvencia.

Cuando analicemos una empresa, al igual que en una economía doméstica, prestaremos mucha atención al patrimonio para determinar si la empresa presenta un balance saludable, si está lo suficientemente capitalizada.

El patrimonio de una empresa está constituido principalmente por los fondos propios, que son aquellos importes que aportan los accionistas (capital y prima de emisión) más los beneficios acumulados que ha ido obteniendo la empresa en los años anteriores y que no se han repartido a los accionistas, los propietarios de la empresa, permaneciendo en la empresa (reservas). Por ello se denominan propios, distinguiéndose de los fondos ajenos (pasivos) que nos prestan terceros, como bancos, otras entidades financieras u empresas, bonistas, proveedores…

¿Por qué preferimos unos fondos propios elevados frente a los fondos ajenos? Porque el grado de exigibilidad de los ajenos es más elevado, son los primeros acreedores cuando hay problemas. Las deudas tienen fecha de devolución, el capital no. Además, los accionistas de la empresa son los últimos en cobrar en caso de disolución, si es que queda algo, por eso también es interesante deber poco dinero a terceros. Y esto es válido tanto para las empresas como para nuestra economía doméstica.

Siempre debemos vigilar la evolución del patrimonio neto de una empresa, al igual que en nuestra economía.

Quiero matizar que no hay absolutismos a la hora de analizar una empresa. Una empresa con un patrimonio que representa el 20% del total de los activos puede tener una situación más saneada que otra con un ratio del 35%. Hay más factores que influyen, especialmente el sector en el que se desenvuelve la empresa analizada. O también, el coste que tiene endeudarse (incrementar los fondos ajenos) o ampliar capital (pedir dinero a los accionistas)

Por ejemplo, sectores como el eléctrico, con unos ingresos muy estables cada año, pueden permitirse una deuda más elevada (mayor peso de los fondos ajenos), ya que tienen una visibilidad muy alta del beneficio que obtendrán los próximos años y saben que podrán cumplir con sus compromisos de pago. ¿Quién no paga su factura de la luz?.

Otros sectores más cíclicos, como por ejemplo el de la construcción, debe tener mucho más cuidado en este aspecto. Ya lo comprobamos en el año 2008.

Personalmente, a la hora de invertir, me da mucha tranquilidad que la empresa tenga un patrimonio elevado; indirectamente, eso conlleva que tiene una deuda con terceros reducida (préstamos, deudas con proveedores o con los empleados, con la administración, provisiones para gastos…), o que incluso pueda tener caja neta, cuando el dinero que hay en la tesorería (activo) es superior a las deudas financieras (pasivos). Ojo, que el patrimonio sea elevado no tiene nada que ver con que una empresa esté cara o barata en cuanto al precio de la acción, en ello tendrán influencia muchas otras cosas que no son objeto de esta entrada.

Lo que quiero dejar como idea es que un patrimonio elevado (medido en el ratio de solvencia ya comentado, Patrimonio Neto / Total Activos) es sinónimo de solvencia a corto/medio plazo. Salvo fraude o pasivos ocultos, con la solvencia adecuada la empresa no quebrará, protegiendo así nuestra inversión.

La empresa que tiene más peso en mi cartera es PRIM; os muestro su balance resumido y subrayo el porcentaje que representa el patrimonio neto sobre el total de activos (mi ratio de solvencia):

Fijaos como, anualmente, la sociedad mantiene un ratio por encima del 75% todos estos años; por lo tanto, los activos que tiene en 2017 (137.766 miles de euros) son más que suficientes para pagar la deuda que tiene con terceros: el pasivo no corriente (deudas a pagar dentro de 1 año o más, por importe de 2.918 miles) y el pasivo corriente (deudas que tenemos que pagar antes de 1 año, por importe de 28.781 miles).

Si mañana el Consejo de Administración quisiera cerrar la empresa podría liquidar perfectamente sus pasivos, aunque tuviera que malvender sus activos.

Fijaos además como la empresa ha conseguido incrementar el importe del patrimonio neto cada año; la empresa tiene un mayor valor contable cada año que pasa, lo que es requisito relevante para que el valor de la empresa crezca, al obtener beneficios cada año (el equivalente a nuestros ahorros).

Los beneficios/ahorros permiten incrementar el patrimonio; un mayor patrimonio nos permitirá conseguir activos que, bien gestionados, nos permitirán conseguir nuevos beneficios/ahorros, alimentando el círculo y fortaleciendo nuestra economía.

En resumen, valorad la importancia del patrimonio dentro de vuestra economía y de las empresas que sigáis.

Nota importante:
Esta información y toda la contenida en el blog tiene carácter meramente informativo y no constituye una oferta o recomendación de compra o venta de instrumentos financieros. Los lectores deben ser conscientes de que los valores e instrumentos financieros a que se refieren pueden no ser adecuados a sus objetivos de inversión, por lo que deben adoptar sus propias decisiones, procurándose a tal fin el asesoramiento especializado que consideren necesario.


El lector debe tener en cuenta que la evolución pasada de los valores e instrumentos o los resultados pasados de las inversiones no garantizan la evolución o resultados futuros.


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