Las Cuentas Anuales. La Cuenta de Pérdidas y Ganancias (I)

Siguiendo con entradas anteriores, continuo donde lo dejé tras hacer un breve resumen de las partidas principales del balance. Le toca el turno a la cuenta de pérdidas y ganancias que nos informa de los resultados obtenidos a lo largo de todo el ejercicio (flujo), a diferencia del balance, el cual era una foto fija a fin de ejercicio (stock).

Podemos dividir la cuenta de resultados en 3 grandes grupos:

  1. La cuenta de explotación
  2. La cuenta financiera
  3. Los resultados extraordinarios

La cuenta de explotación

Nos informará de los resultados que obtiene la empresa, tanto ingresos como gastos, obtenidos por la actividad productiva o comercial que realiza. Es decir, lo que genera mediante la facturación y otros ingresos accesorios, menos el coste que le supone generar estos ingresos, excluyendo los costes financieros, que se tratarán en la cuenta financiera. Demos un breve repaso a las principales partidas que forman la cuenta de explotación:

  • (+) Ingresos por cifra de negocios: facturación a clientes de las actividades principales y secundarias realizadas por la empresa. Una empresa puede enfocar su actividad en una sola dirección (ajustándose a un sólo CNAE) o tener varias ramas de actividad.
  • (+) Trabajos realizados por la empresa para su activo: hay algunos costes que la normativa contable permite activar, es decir, reclasificarlos al activo desde la partida de gastos en los que se han contabilizado inicialmente. En este apartado se contabilizarán, como si fueran un ingreso, dichos gastos, y se imputarán al activo de la empresa.
  • (-) Aprovisionamientos: gastos destinados a compras de mercaderias, materias primas y otros aprovisionamientos necesarios para realizar la actividad de la empresa, o que serán posteriormente vendidos en caso de que la empresa tenga carácter comercial. Las compras recogidas en este apartado se pueden ir transformando, según la naturaleza que les corresponda. Por ejemplo, pongamos el caso de una panadería: la harina será su materia prima, que posteriormente se transformará en pan, el cual será su producto a la venta. Esa transformación queda recogida dentro de la partida de aprovisionamientos.
  • (+) Otros ingresos de explotación: otros ingresos de carácter secundario y que no tienen relación con las ramas de actividad a qué se dedica la empresa. Por ejemplo, aquí entraría el ingreso por alquiler de una empresa que fabrica automóviles, cuando alquila una de las naves que no utiliza. El arrendamiento no es su actividad principal. En este apartado se incluyen también subvenciones recibidas para favorecer la explotación de la actividad.
  • (-) Gastos de personal: sencillo, corresponde a los gastos devengados por salarios, dietas, indemnizaciones, seguridad social, aportaciones a planes de pensiones de empleados, gastos de formación…
  • (-) Otros gastos de explotación: este epígrafe es bastante amplio e incluye muchos conceptos, como pueden ser: servicios exteriores prestados por otas empresas, suministros, tributos, alquileres, gastos de transporte, primas de seguros, provisiones comerciales por cantidades pendientes de cobro, servicios bancarios (excluyendo intereses y otros gastos financieros), publicidad i resto de gastos (multas, sanciones…)

Llegados aquí, podemos calcular un primer resultado de la actividad, que conocemos como EBITDA (Earnings Before Interests Taxes Depreciation and Amortization = Ganancias antes de intereses, tasas, deterioros y amortizaciones).

Algunas ratios significativas utilizan el resultado EBITDA como parte de la fórmula para calcular algunas magnitudes. Una clásica es Deuda financiera neta / EBITDA, que nos indica en cuantos años podemos cubrir la deuda con el resultado de explotación, antes de deterioros y amortizaciones. Cuanto más baja es la ratio, mayor la solvencia, pero recordad que siempre se debe evaluar una ratio dentro de un conjunto.

La cuenta de explotación seguiría con otras partidas que se desglosan en la cuenta de pérdidas y ganancias. Sigamos con el resto de partidas de la cuenta de explotación:

  • (-) Amortizaciones: recoge la depreciación de valor anual de determinados activos: inmovilizado intangible, material e inversiones inmobiliarias, que tenemos contabilizadas en balance. La idea es intuitiva: la mayoría de activos que poseemos o controlamos sufren un depreciación por el paso del tiempo, su uso o porque surgen otros activos más avanzados tecnológicamente. Los activos se amortizan en base a unas tablas de amortización (con sus respectivos coeficientes), que marcan la línea a seguir en cuanto a ritmo de amortización, aunque la empresa tiene aquí un margen relativamente amplio de actuación. Como ejemplo, un ordenador se amortizará más rápidamente que un coche; éste a su vez, más rápidamente que un inmueble.
  • (+) Subvenciones de inmovilizado: están ligadas a la adquisición subvencionada de elementos de activo; a medida que contabilizamos las amortizaciones de ese activo, también imputamos la parte correspondiente a la subvención recibida cuando adquirimos el inmueble (contabilizada inicialmente en el patrimonio neto como vimos en la última entrada sobre el balance).
  • (+/-) Deterioros y resultados del inmovilizado: pérdidas de valor que sufren nuestros activos, distintas de las amortizaciones. Por ejemplo, un incendio puede provocar graves daños en un inmueble, lo que nos llevaría a deteriorarlo. También se incluyen aquí los resultados obtenidos por la venta de nuestros activos inmovilizados, que no constituyen la actividad ordinaria de la empresa, de ahí que se presenten por separado.
  • (+) Diferencias negativas de combinaciones de negocio: la explico brevemente, ya que se da puntualmente pero el nombre da lugar a confusión, por lo del “negativas”; recoge los resultados obtenidos tras una combinación de negocios, cuando los activos netos de pasivos adquiridos son superiores al desembolso realizado. Lo habitual es que ocurra lo contrario: cuando compramos un negocio, pagamos una prima de adquisición al anterior propietario, justificado por los futuros beneficios que obtendremos de la adquisición de dicho negocio. Esa prima queda identificada en el activo bajo el nombre de Fondo de comercio.
  • (+/-) Otros resultados: resultados extraordinarios, positivos o negativos, no contemplados en partidas anteriores y que no tienen carácter financiero.

Aquí concluirá la explicación sobre la cuenta de explotación de una empresa. La información que proporciona es interesante por lo que comentaba anteriormente, es un estado flujo, recoge un periodo amplio (un año) de la marcha de la empresa. De que la cuenta de explotación de una empresa depende su supervivencia o crecimiento, ya que la cuenta financiera no puede sostener indefinidamente un negocio, salvo que los ingresos financieros sean su actividad principal (caso de Holdings, cuyo principal activo son acciones de otras empresas o créditos concedidos a otras empresas de su grupo y, por lo tanto, tendrán como ingreso principal los dividendos e intereses obtenidos).

En cualquier caso, es fundamental analizar estos resultados dentro de un contexto: como evoluciona la serie histórica de la empresa a lo largo de los años en cuanto a los diferentes ingresos y gastos, y tener en cuenta las ratios que podemos calcular con estos datos y su evolución.

Por ejemplo, ¿cuál es el margen que obtiene la empresa por desarrollar su actividad ordinaria?:

Aplicamos la ratio: Resultado de explotación (EBITDA) / Total de Cifra de negocios

Nos indicará cuántos céntimos gana una empresa por euro facturado. Pero no sólo nos interesará conocer el porcentaje obtenido este año, sino cómo evoluciona dicho porcentaje con el paso del tiempo, y a su vez nos mostrará si el poder de negociación y las barreras de entrada que tiene la empresa analizada aumentan o disminuyen.

Concluyo aquí. Dejo para la siguiente entrada el resto de la cuenta de pérdidas y ganancias, principalmente la cuenta financiera y cómo llegamos al beneficio neto (o pérdida!) del año.

Historias de la Bolsa: la OPA a Cementos Portland

Durante abril de 2016 adquirí acciones de Cementos Portland, líder español en la producción de cemento, cuyo mayor accionista era la constructora FCC (controlada por Carlos Slim). Por aquel entonces, la empresa cotizaba a 6€ por acción y, en resumidas cuentas, su situación fiannciera era la siguiente, según las cuentas anuales consolidadas, y auditadas a cierre de 2015, e información relevante presentada a CNMV:

  • El Patrimonio Neto (PN) de la empresa era de 557 millones de euros (excluidos intereses de minoritarios). El número de acciones en circulación, que representan el capital social de la empresa, era de 51.786.608. Si dividimos el valor del Patrimonio Neto entre el número de acciones, obteníamos un valor teórico contable (VTC) de 10,76€.
  • El resultado del ejercicio de 2015 fue de 60 millones de pérdidas. La empresa venía de unos años de baja actividad a raíz de la crisis inmobiliaria, aunque ya presentaba un resultado de explotación positivo, y si presentaba pérdidas era a raíz de tener todavía una deuda elevada con un elevado coste de financiación, lo que le suponía un importe considerable de intereses a pagar. El consumo de cemento en 2015 había aumentado un 15% y las perspectivas eran buenas, síntoma de que lo peor ya había pasado.

En abril/mayo de 2016, FCC presenta un OPA de exclusión (oferta pública de adquisición, que además excluirá de la bolsa a la empresa, que dejará de cotizar) sobre el 22% de las acciones que no controla de Cementos Portland, a un precio de 6€. Supone un descuento del 44% sobre el VTC (10,76€) calculado en base a las cuentas auditadas de 2015. El precio ofertado se basa en un informe de valoración elaborado por Banco Santander, que a su vez será el intermediario financiero que se encargará de liquidar la operación, por lo que la independencia en la valoración queda en duda. A considerar que la cotización llevaba unos meses en el entorno de esos 6€.

¿Qué dice la Ley al respecto de la valoración del precio a fijar en la OPA? Según el RD 1066/2007, en su artículos 9 y 10.5 y 10.6, los métodos a usarse por llegar al cálculo del precio ofertado son los siguientes:

La sociedad se fundamenta en los apartados c) y e) para establecer una valoración. Los accionistas minoritarios, en el a) y a un informe aparecido posteriormente que cuestiona el cálculo aplicado según el apartado e) por el Banco Santander.

Dada esta situación inicial, la cronología de los hechos es la siguiente:

  • Abril / mayo de 2016: Hasta ese momento, FCC, máximo accionista, se planteaba la posibilidad de ampliar capital para fortalecer la situación financiera de la empresa. Una vez lanzada la OPA, esto cambia: FCC, ya con el 100% de la empresa en su poder, negociaría la deuda actual de la cementera, refinanciando la misma a tipos más bajos, lo que supondría un ahorro considerable en cuanto a gastos financieros por intereses.
  • Junio de 2016: algunos minoritarios, poseedores de parte del 22% restante, reclaman y remiten escritos de disconformidad sobre el precio ofertado, apoyándose fundamentalmente en las últimas cuentas auditadas a cierre de 2015, dónde el Valor Teórico Contable por acción es de 10,76€, como comentaba anteriormente.
  • 29 de junio de 2016: la Junta de accionistas aprueba oficialmente la OPA de exclusión a 6€. No había dudas, ya que el 78% del voto estaba en manos de FCC.
  • 10 de agosto de 2016: CNMV admite a trámite la OPA.
  • 3 de octubre de 2016: mientras la CNMV se lo piensa, se filtra en prensa referencias a un informe de la auditora BDO, en manos de FCC y Slim, que valora Cementos Portland en 13,51€ (aplicando el método de valoración de valor en uso a los activos de la empresa). Además, FCC utilizaba este informe para justificar que no tenga que provisionar importe alguno por su participación en Cementos Portland y así presentar mejores resultados.
  • 13 de octubre de 2016: en un movimiento muy curioso, la empresa mexicana Elementia, propiedad de Carlos Slim, suscribe una ampliación de capital en una de las participadas de Cementos Portland, Giant, diluyéndose la participación de Cementos Portland en la misma. Tras la ampliación de capital, Giant consigue mejoras relevantes en la refinanciación de su deuda.
  • 16 de octubre de 2016: nuevo golpe maestro de FCC; al presentar resultados del tercer trimestre de 2016 (ya lanzada la OPA y en fase de estudio por parte de la CNMV), se incluye en las cuentas un apunte contable por deterioro del fondo de comercio de 187 millones de euros, quedando el VTC de Cementos Portland en 6,5€ aprox. por acción y acercándose, ahora si, a los 6€ ofertados en la OPA, ¿cómo lo ven?.
  • 22 de diciembre de 2016: en vísperas navideñas, la CNMV acepta la OPA de exclusión a 6€.
  • 13 de febrero de 2017: fecha de finalización de la OPA; había decidido no vender las acciones en el mercado y espere al vencimiento, dónde vendí forzado las acciones a la empresa a 6€ (prácticamente a precio de compra), en previsión de cómo se resuelvan las posibles reclamaciones.
  • 10 de julio de 2017: se anuncia un incremento del 12% en la previsión de ventas de cemento en España

Como apéndice, mostrar la evolución bursátil de los últimos 10 años, hasta febrero de 2017, fecha en la deja de cotizar la empresa. Fue la siguiente:

¿Dónde estamos ahora?

15 de abril de 2019: han pasado más de 2 años. Tras atender las reclamaciones de los minoritarios, se anuncia sentencia de la Audiencia Nacional que anula el precio de 6€ que estábamos obligados a aceptar en la OPA de exclusión, al no considerarlo equitativo: se fija el precio justo en 10,29€ por acción. Por supuesto, FCC ha recurrido la decisión y elevará el asunto al Tribunal Supremo, por lo que el asunto va para largo. Pero hay asunto.

En fin, uno repasa los acontecimientos y parece casi una pélicula de terror. En una famosa serie policiaca de los años 80, un sargento despedía cada mañana a las patrullas policiales con una frase que hoy me venía a la mente: “Tengan cuidado ahí fuera”.

Continuará…

PD: si les interesa seguir al día la historia de esta operación y repasar los acontecimientos que se produjeron, pueden seguir el hilo destinado a tal efecto en el foro de Invertirenbolsa:

https://www.invertirenbolsa.info/foro-inversiones/showthread.php?571-Cementos-Portland-(ejemplo-de-operaci%F3n-a-medio-plazo)

Las cuentas anuales. El Balance (III)

Siguiendo con entradas previas, finalizo hoy con la última masa patrimonial que forma parte del balance, el Patrimonio Neto.

Si recordáis:

Patrimonio Neto = Activos – Pasivos

Es decir, el Patrimonio Neto es lo que le queda al accionista una vez que a los activos que posee o controla le resta los pasivos, deudas y obligaciones, que tiene que asumir.

Por lo tanto, como empresario, interesa incrementar el valor del Patrimonio Neto, maximizando el valor de los activos con los mínimos pasivos posibles. Los beneficios que se obtienen se acumulan en el Patrimonio Neto y posteriormente podrán ser distribuidos a sus accionistas o no, dependiendo de la estrategia que siga la empresa.

Resultado de imagen de patrimonio neto

Vamos con el desglose de los epígrafes más habituales que forman el Patrimonio Neto.

Se divide en 3 epígrafes principales:

  • Fondos propios: básicamente, incluye el capital aportado por los accionistas y los beneficios o pérdidas acumuladas a raíz de desarrollar la actividad.
  • Ajustes por cambios de valor: principalmente, ganancias o pérdidas por cambios de valor en activos o pasivos, cuyos cambios de valor se van recogiendo en el patrimonio neto hasta que desaparezcan del balance, momento en el cual se traspasan a la cuenta de resultados.
  • Subvenciones y donaciones: normalmente es muy poco significativo. Las subvenciones recibidas para adquirir los bienes necesarios para desarrollar la actividad se recogen en esta partida, traspasandose a resultados a medida que el bien se va amortizando.

Interesa detallar en más profundidad el epígrafe de fondos propios, formado por:

  1. Capital Social: está formado por las aportaciones que han hecho los accionistas, tanto en el momento de la constitución de la empresa como en futuras ampliaciones y que han quedado registradas en forma de un instrumento financiero denominado acción. Por ejemplo, si para constituir una empresa aportó 1.000€ y decido que el capital de la empresa esté formado por 500 acciones, entonces cada acción tendrá un valor nominal de 2€ (1000€/500 acciones).
  2. Prima de emisión: va muy ligado con el punto 1. Es el sobreprecio que se paga por una acción, suele darse especialmente en ampliaciones de capital. Siguiendo con el ejemplo del punto 1, imaginemos que el negocio que había constituido aportando 1000€ ha generado beneficios y ahora vale más, ya que ha acumulado unos años de beneficios. Si decido ampliar el capital social de la empresa, las acciones ya no valen los 2€ iniciales calculados en el punto 1, sino que pediremos más, ya que la empresa ahora vale. Ese sobreprecio es la prima de emisión. Podríamos ampliar el capital social de la empresa emitiendo nuevas acciones a 2€ de nominal + 1€ de prima de emisión.
  3. Reservas: partida que recoge los beneficios que hemos ido generando en el negocio y que no se han repartido a los accionistas ni se han aplicado para otros fines.
  4. Resultados negativos de ejercicios anteriores: igual que la partida anterior, pero para recoger las pérdidas acumuladas.
  5. Resultado del ejercicio: coincide con el resultado final de la cuenta de pérdida y ganancias del año. Son los resultados obtenidos en el último año.
  6. Dividendo a cuenta: formado por las cantidades repartidas a los accionistas a cuenta de los resultados que esperamos obtener este año.
  7. Otras aportaciones de socios: cantidades aportadas por los socios, pero que no se han instrumentalizado mediante la emisión de nuevas acciones.
  8. Otros instrumentos de patrimonio neto: recoge importes por instrumentos financieros diferentes de las acciones, pero que por su naturaleza se pueden asimilar y, por lo tanto, formar parte del patrimonio neto de la empresa; por ejemplo, bonos convertibles en acciones, stock options…

Consideraciones sobre el Patrimonio Neto:

  • Es importante que una empresa esté bien capitalizada, especialmente para afrontar los periodos de crisis que se dan en toda actividad. Está muy relacionado con la solvencia y la idea es muy intuitiva: al estar el Patrimonio Neto formado por las aportaciones de socios y los beneficios que la empresa ha ido acumulando con los años, son los propietarios los que responden con su patrimonio y con las reservas de las deudas que tengan con terceros. Si el patrimonio es pequeño en relación a las deudas, cuando vengan mal dadas tendrán poco con lo que defenderse.
  • El importe óptimo de capitalización dependerá de la actividad de la empresa y la seguridad de sus ingresos. Una eléctrica no requiere de un nivel tan alto como una empresa cíclica, ya que esta última tiene una mayor volatilidad en sus ingresos y necesita una mayor fortaleza para resistir cuando el ciclo esté en un punto bajo.
  • Un exceso de reservas tampoco es aconsejable. El capital no debe estar ocioso: una buena asignación del capital es importante para maximizar la rentabilidad de los accionistas; si la empresa no sabe qué hacer con el dinero, lo mejor es repartirlo a los accionistas mediante el pago de dividendos, o mediante otras vías como la recompra de acciones o reducción del capital social.
  • Ojo con el impacto de ciertas partidas que se recogen en el patrimonio neto. A destacar las diferencias de conversión o coberturas, que pueden tener un impacto considerable y no hay que menospreciar.

Y con esto doy por finalizada las nociones básicas sobre el Balance y su composición. En entradas posteriores hablaré sobre la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, que recoge los resultados de la empresa a lo largo del último año y que justifican en parte las variaciones que se producen entre el balance inicial (supongamos a 1 de enero) y el final (a 31 de diciembre).

Actualización Cartera 1T 2019

Acaba el primer trimestre del año, bastante positivo para el mercado, con una subida significativa en los índices más importantes en este trimestre:

  • Rendimiento IBEX con dividendos netos: 8,6%
  • Rendimiento SP500 Net Return: 13,47%
  • Rendimiento MSCI World Net Return: 14,51%

El rendimiento neto de la cartera ha sido del +9,54% durante estos 3 meses.

Los dividendos netos de impuestos recibidos entre enero y marzo han ascendido a 358€ (195€ en 1T 2018). Este suele ser el trimestre más flojo del año en cuanto a dividendos percibidos.

El ahorro del trimestre se ha situado en el 34% de los ingresos percibidos (excluidos los beneficios de la venta de acciones), que se ha destinado a incrementar la liquidez de la cartera.

Ha sido un trimestre con más movimientos de los habituales. Por el lado de las ventas, han sido varias las operaciones, que tienen como objetivo principal optimizar el potencial de la cartera, deshaciendo posiciones a las que veo menor potencial. El detalle de las ventas es el siguiente:

  • Venta de derechos de ACS (30/1): cuando el precio de cotización rondaba los 36€. Aunque normalmente me quedo los derechos para que se conviertan en acciones, en esta ocasión preferí recoger algo de liquidez. En cualquiera de los casos, el impacto es pequeño.
  • Venta de REE (22/2): realizada a 19,10€, con un precio de compra de 18€ (duración aproximada de la posición ha sido de 3,6 años). Mi idea es ir saliendo de las eléctricas cuando den una buena oportunidad para ello. A estos precios opino que el potencial de revalorización es escaso a medio plazo, reduciéndose la rentabilidad al dividendo percibido (5-6% bruto). Me interesa reducir posiciones en empresas con posición elevada de deuda neta antes de que cambie el escenario de tipos de interés, aunque todavía no parece que se vaya a dar, e intentar aprovechar precios en otras empresas con más potencial.
  • Venta de Enagás (18/3): realizada a 26,10€, con un precio de compra de 25,35€ (duración de la posición de 3 años). Salgo con ligera revalorización, más los dividendos cobrados estos 3 años (aprox. 5% anual bruto). La idea que justifica la desinversión es la misma que he explicado en REE.
  • Venta de Naturgy (26/3): realizada a 25€, con un precio medio de compra de 18,21€ (duración de la posición de 3,6 años). Salgo con un beneficio del 37%, más los dividendos acumulados estos años (aprox. 5,5-6% anual bruto). Aunque las operaciones que se están realizando para mejorar la rentabilidad y eficiencia del grupo van por buen camino, creo que el potencial de la acción en cuanto a precio es escaso y deja poco margen de seguridad. Si damos validez a las previsiones de la empresa, que hablan de alrededor de 1400-1600 millones de beneficio para los próximos años (beneficio por acción de 1,4€-1,6€), al precio de 25€ estamos hablando de un PER de 15-16 veces (25€/1,6€). Al igual que con las anteriores ventas, estamos hablando de una rentabilidad de un 6-7% anual esperado, con pay-outs muy elevados, que tienen su correspondiente coste fiscal. Me plantearía volver a entrar a precios más reducidos.

Mi idea será optimizar la carga fiscal del beneficio de estas ventas mediante aportaciones a planes de pensiones.

Por el lado de las compras, y en la estrategia que vengo siguiendo en los últimos tiempos de tratar de dar mayor potencial de revalorización a la cartera, al mismo tiempo que trato de establecer posiciones en una tipología de empresa que se adapta más a mi perfil, las operaciones han sido las siguientes:

  • Compra en Faes Farma (8/1): amplio fuertemente la posición, que pasa a representar el 4,17% de la cartera. La compra se realiza a 3,03€, precio que representa pagar 15 veces beneficios para una empresa que viene creciendo al 20% en los últimos años, muy saneada (el patrimonio neto representa un 75% del total activo), con caja neta, y con una política de adquisiciones muy interesante, especialmente en el sector salud animal. Además la bilastina sigue como un tiro y le queda patente para unos cuantos años más.
  • Compra en Catalana Occidente (22/02): amplio fuertemente la posición, que pasa a representar el 5% de la cartera. La compra se realiza a 31,30€, que supone un PER 10 sobre los beneficios de 2018. La empresa viene obteniendo un incremento del beneficio neto anual del 10% desde el año 2012, y a este precio estoy pagando 1,3 veces el valor contable, cuando la empresa obtiene más del 12% de rentabilidad sobre los fondos propios (ROE). Creo que el margen de seguridad es muy elevado a estos niveles, y el potencial de revalorización es notable.
  • Compra en IAG (11/3): tercera compra en IAG, que pasa a representar el 4,28% de la cartera a precio de compra. La compra se realiza a 6,21€. La compañía viene obteniendo buenos resultados los últimos años, en los que el descenso del precio de petróleo le ha beneficiado, así como las mejoras de eficiencia que se han ido dando tras la fusión de British Airways e Iberia aprobada en 2009. Las métricas siguen mejorando año tras año, en cuanto a coeficiente de ocupación de los asientos, facturación y reducción de deuda. Aunque hay que vigilar el impacto de las coberturas del precio del petróleo y de los planes de retribución a empleados (costes que no se reflejan en PyG, sino directamente en el Patrimonio Neto), creo que la empresa está resultando excesivamente perjudicada por el entorno pesimista derivado del Brexit y la venta forzosa que deben estar sufriendo muchos fondos de inversión indexados, al ser excluido el valor del índice MSCI. Acaba de anunciar un dividendo extraordinario de 0,51€ (8% al precio de compra actual) a entregar en junio-julio, tiene una posición financiera lo bastante fuerte como para permitirse esta retribución al accionista.

Tras las operaciones, la cartera queda con la siguiente composición, con cotizaciones a 31/3:

La liquidez aumenta al 15,6% respecto al 15% del trimestre anterior. Se reducen las compañías en cartera, pasando de 19 a 16.

Las rentabilidades obtenidas por la cartera, incluyendo los dividendos netos de impuestos (efectivo + acciones + fondos + planes de pensiones) desde 1 de junio de 2016 son las siguientes:

Nota importante: 
Esta información y toda la contenida en el blog tiene carácter meramente informativo y no constituye una oferta o recomendación de compra o venta de instrumentos financieros. Los lectores deben ser conscientes de que los valores e instrumentos financieros a que se refieren pueden no ser adecuados a sus objetivos de inversión, por lo que deben adoptar sus propias decisiones, procurándose a tal fin el asesoramiento especializado que consideren necesario.