Actualización Cartera 3T 2019

Cerramos el tercer trimestre del año, el 2019 está resultando bastante positivo en cuanto a rentabilidades, pese a guerras comerciales, brexits, Cataluñas, elecciones, recesiones y otras noticias con las que nos bombardean cada día, casi siempre enfocadas a la confrontación, el negativismo y el miedo. En las bolsas se ha traducido en algo más de volatilidad, lo cual si se ve desde la óptica adecuada, es hasta conveniente para el inversor de largo plazo. Es evidente que las decisiones que toman los líderes políticos, nacionales, europeos y mundiales nos han llevado a un periodo de bajo crecimiento pero, aún así, los principales mercados siguen en positivo, presentando las siguientes rentabilidades en los últimos 12 meses:

  • Rendimiento IBEX con dividendos netos: 1,76%
  • Rendimiento SP500 Net Return: 3,10%
  • Rendimiento MSCI World Net Return: 7,81%

En cuanto a mis posiciones:

El rendimiento neto de la cartera en los últimos 12 meses ha sido del +3,47%.

El rendimiento histórico de la cartera desde inicio (01/06/2016) es del +6,96% anual.

Los dividendos, netos de impuestos, recibidos entre julio y septiembre han ascendido a 1.107,05€ (1.007,13€ en 3T 2018). Este importe supone un incremento aproximado del 10% respecto al año anterior.

El ahorro del trimestre se ha situado en el 29,8% de los ingresos percibidos (excluidos los beneficios/pérdidas de la venta de acciones), que se ha destinado a incrementar la liquidez de la cartera. Este trimestre se ve influido “negativamente” por el gasto en unas estupendas vacaciones en Asturias, dentista y el cambio de la correa de distribución del coche, que ya tocaba. Eran gastos esperados, que creo no impedirán el objetivo de ahorro que me marqué a primeros de año.

En cuanto a la cartera, algunos movimientos. Por el lado de las ventas, finalmente he salido de Telefónica. Tenía esa posición desde el año 2013, iniciada en 2010. Llevaba tiempo con la idea de deshacer la posición, no es el tipo de empresa que quiero para la cartera. He elegido este momento para vender porque con la minusvalía generada compenso la plusvalía obtenida a principios de año con Naturgy. De esa manera evito tener que pagar en la próxima declaración el 20% del beneficio generado con la empresa gasista, aprovechando el escaso potencial y visibilidad que le veo a Telefónica.

Por el lado de las compras, y en la estrategia que vengo siguiendo en los últimos tiempos de tratar de dar mayor potencial de revalorización a la cartera, al mismo tiempo que trato de establecer posiciones en una tipología de empresa que se adapta más a mi perfil, las siguientes operaciones:

  • Inicio posición en Acerinox (8/7) y amplio con una compra adicional (16/8): pasa a representar el 3,08% de la cartera. Las compras se han realizado a 8,27€ y 7,08€, respectivamente. Opino que se acerca o está ya en un punto bajo del ciclo. Es una empresa muy eficiente y bien posicionada, con instalaciones en 4 continentes y con muchos años de historia.
  • Compra en Gestamp (16/08): amplío posición a 4,17€, y pasa a representar el 6,40% de la cartera. Ya comenté el trimestre anterior los motivos de la entrada, nada ha cambiado en mi opinión, por lo que si estaba dispuesto a comprar a 5,69€, ¿cómo no hacerlo a precios cercanos a los 4€?. Creo que es el momento de estar en el sector auto: hacía años que no bajaban las unidades vendidas de automóviles, reducción de márgenes, disrupciones, temas de emisión… ahora la negatividad está instaurada en el sector y además el contexto económico no acompaña. El capital mira hacia otro lado. Hay que seguir de cerca la deuda de la empresa, eso sí.
  • Compra en Catalana Occidente (27/09): a 29,15€, convirtiéndose en la primera posición de la cartera en cuanto a la parte de acciones (8,08%). No hay hechos relevantes en el trimestre y la empresa sigue la tendencia de los últimos años en cuanto a crecimiento (+10% aprox. del beneficio). Me sorprende algo esta caída, se está acercando a su valor contable obteniendo un ROE aproximado del 12%, lo cual no está nada mal. El ratio combinado sigue siendo muy bueno, está diversificando sus inversiones y no parece que el valor razonable de la renta fija vaya a sufrir próximamente con el entorno de tipos que tenemos. Creo que la gestión del capital es bastante buena, los inmuebles en cartera tienen un valor sustancialmente superior al valor en libros. Le veo un potencial razonable de revalorización, el futuro dirá.

Tras las operaciones, la cartera queda con la siguiente composición, con cotizaciones a 30/9:

La liquidez baja al 6,14% respecto al 12,09% del trimestre anterior. Se mantienen las 17 compañías en cartera.

Las rentabilidades obtenidas por la cartera, incluyendo los dividendos netos de impuestos (efectivo + acciones + fondos + planes de pensiones) desde 1 de junio de 2016 son las siguientes:

Nota importante: 
Esta información y toda la contenida en el blog tiene carácter meramente informativo y no constituye una oferta o recomendación de compra o venta de instrumentos financieros. Los lectores deben ser conscientes de que los valores e instrumentos financieros a que se refieren pueden no ser adecuados a sus objetivos de inversión, por lo que deben adoptar sus propias decisiones, procurándose a tal fin el asesoramiento especializado que consideren necesario.

Bestinver y los planes de pensiones malditos

Mucho he leído sobre los planes de pensiones, producto incomprendido y masacrado. A mi modo de ver, de forma excesiva. Porque no es malo el producto de por sí, sino lo que se hace con él: cómo y cuándo se aporta, cómo se gestiona y cómo y cuándo se rescata.

Trataré con esta entrada, y basándome en mi caso particular, aportar mi visión sobre este producto financiero.

¿Qué nos ofrece un plan de pensiones? La idea es disponer de un producto de ahorro, que junto a la rentabilidad generada, nos permita llegar a nuestra jubilación con un fondo acumulado que nos proporcionará una renta extra, además de la pensión que obtendremos del Estado, según los años y sueldo que hayamos obtenido durante nuestra vida laboral.

Las aportaciones que realicemos se juntan con las realizadas por otros partícipes en un fondo común que será gestionado por una Sociedad Gestora. El patrimonio acumulado se invertirá en diferentes activos, con el fin de proteger nuestro dinero del efecto negativo que supone la inflación anual y de esta manera no perder poder adquisitivo cuando llegue el momento de rescatar las aportaciones realizadas.

Los planes de pensiones se diferencian según quién los gestione y, especialmente, según la política de inversión que sigan. De esta manera, hay planes que se dedican a invertir en inmuebles, otros en renta fija, o en renta variable, o en una combinación de todos ellos.

¿Cuál es la principal ventaja del producto? Las aportaciones realizadas en el producto (hasta un máximo de 8.000 euros anuales) desgravan fiscalmente. Es decir, Hacienda considerará que es dinero que no debe tributar como rendimiento del trabajo y os devolverá las retenciones correspondiente que os haya realizado vuestra empresa a lo largo del año sobre estas cantidades.

Os recuerdo los tramos de IRPF que aplica Hacienda, en función de vuestros ingresos (sueldo bruto):

Por ejemplo, un soltero que cobre 30.000€ brutos al año, una vez deducidos los gastos de seguridad social y otros gastos sociales que se aplican según la normativa fiscal, si aporta 2.000€ a su plan de pensiones, obtendrá una devolución de:

2.000€ x 30% = 600€ (se aplica el tipo del 30%, al tener una base imponible superior a 20.200€). No está mal, ¿verdad?.

Cualquiera puede hacer una simulación de cómo le saldrá la declaración de renta el próximo año en la siguiente web.

¿Cuáles son las desventajas del producto? Principalmente, son dos:

  • Cuando queramos recuperar el dinero, en el momento de la jubilación, el importe rescatado tributará como rendimiento del trabajo. ¿Qué tipo de gravamen pagaremos entonces? Pues… quién sabe qué dirá la normativa dentro de 20 o 30 años. Y también dependerá de si lo rescatamos todo de golpe o no.
  • El dinero que aportamos al plan de pensiones no lo podemos rescatar antes de 10 años, salvo causa especial (paro de larga duración o enfermedad grave).

El principal argumento que utilizan los críticos con este producto es la primera desventaja, el hecho de que al rescatar el dinero cuando nos jubilemos pagaremos una cantidad muy elevada de impuestos, resultante de la suma acumulada de muchos años de aportaciones, y Hacienda nos aplicará un tipo muy alto de tributación, pagando más impuestos de los que pagaríamos a día de hoy.

Pero, a mi modo de ver, y con la normativa actual, es un argumento muy vago. ¿Por qué motivo? Hay varias cosas que el inversor en planes de pensiones debería tener en cuenta y que jugarán a su favor:

  • Nadie nos obliga a rescatar cuando lleguemos a la jubilación. Y si no hay rescate, no hay tributación. Evidentemente, la idea principal es rescatar y disfrutar de nuestros ahorros, ganados con mucho esfuerzo. Pero podemos pensar cómo hacerlo de forma que nos resulte más ventajosa. No hay por qué rescatar todo el plan de golpe (rescate en forma de capital), podemos hacerlo parcialmente, un poquito cada año, según nuestras necesidades (rescate en forma de renta o parcial). En caso de que no necesitemos rescatarlo, es un buen producto para transmitir parte del patrimonio a los herederos, ya que está exento del impuesto de sucesiones. Los herederos sólo tributarán cuando decidan rescatar las aportaciones y rendimientos generados. Curioso, se puede retrasar la tributación indefinidamente.
  • Se da por hecho que vamos a cobrar pensión dentro de 20, 30 o 40 años, pero ¿estáis seguros? Y aunque la cobremos, ¿será la misma que disfrutan ahora nuestros mayores? Posiblemente, no. Ya habréis oído hablar de la insostenibilidad de las pensiones públicas, cambios demográficos, esperanza de vida, envejecimiento de la población y deuda pública. No voy a ahondar en ello, pero son argumentos de mucha fuerza.
  • Ahora veamos el lado positivo de esta mala perspectiva: si cobramos una pensión pequeña al jubilarnos, las aportaciones del plan de pensiones que rescatemos entonces también tributarán a un tipo inferior del que lo hacen a día de hoy como rendimientos del trabajo. Por ello, es muy probable que, rescatando en forma de renta, podamos pagar menos impuestos.
  • ¿Y si ponemos a la inflación de nuestra parte? ¿Qué prefiero, pagar 300€ de impuestos hoy o dentro de 25 años al jubilarme? Lo tengo claro, dentro de 25 años. La inflación habrá conseguido que, dentro de 25 años, pagar 300€ me suponga menos esfuerzo y pérdida de poder adquisitivo que pagarlos ahora.
  • Y hay más: si hoy no pago 300€ de impuestos, ¿qué puedo hacer con este dinero? Invertirlo. ¿Cuánto tendré si invierto 300€ hoy con una rentabilidad del 5% dentro de 25 años al jubilarme? 1.016 €. Habré más que triplicado el importe invertido.

La otra principal crítica a los planes de pensiones es una que también reciben los fondos de inversión: el tan oído “es que no me dan nada”. Y, en muchas ocasiones, llevan razón. Más del 95% de planes de pensiones no baten a la rentabilidad del mercado.

Pero hay que matizar, también en este punto, varias cosas:

  • Muchos planes de pensiones no se han definido con el objetivo de batir al mercado, sino de proporcionar unas suculentas comisiones a la entidad que los comercializa. Y nos pueden cobrar hasta un 1,50% anual del patrimonio del plan, por una gestión que en muchos casos es inexistente y esos hay que evitarlos. Pero no todo es batir al mercado: ¿es mejor obtener una rentabilidad anual del 3% en un plan de pensiones o del 0% en una cuenta corriente, disponible en cualquier momento? Ya depende de cada uno.
  • Otros planes optan por intentar obtener una menor rentabilidad, ligeramente positiva, a cambio de una menor volatilidad y “supuesta” seguridad. Ello puede ser interesante en situaciones concretas, pero no para todos los partícipes, no a los que todavía falta muchos años para la edad de jubilación.
  • Hay otra tipología de planes de pensiones, con horizonte de largo plazo y enfocados en renta variable (acciones), que aspiran a batir al mercado o, al menos, a defendernos de la inflación. Son planes de pensiones de gestoras independientes, comercializados lejos de las entidades bancarias, y cuyo principal argumento es aplicar la misma metodología que aplican en sus fondos de inversión: comprar activos por debajo de su valor. Aquí es dónde entra el ejemplo de Bestinver.

Cuando hace unos años me desligué de mi anterior empresa, recibí una indemnización por los años trabajados, que incrementaba la factura fiscal cara a Hacienda. En ese momento, me planteé la opción de invertir parte de esa indemnización en un plan de pensiones y realicé la aportación máxima en el mes de diciembre: 8.000€ que dejaron de tributar a un tipo del 45%, que equivalía a 3.600€ de impuestos que pude ahorrar en aquel momento.

Claro está, esos 8.000€ iban a quedar comprometidos en un plan de pensiones, en principio hasta que llegase la jubilación, y quería obtener la mejor rentabilidad posible. Por ello, busqué un plan de pensiones que invirtiese en renta variable. Quedaban muchos años para la jubilación.

¿Por qué en Bestinver? El Bestinver Global PP inició su actividad en 2004, con los siguientes resultados a día de hoy:

Como puede observarse, un 8,11% de rentabilidad anual desde hace 15 años, descontadas ya las comisiones. Nadie puede garantizar una rentabilidad así, ni rentabilidades pasadas aseguran las futuras, pero esta rentabilidad no se obtiene fruto de la suerte ni de la casualidad. Muchos otros planes de misma tipología obtienen peores rentabilidades e incluso negativas, no nos podemos engañar. Yo mismo realizo aportaciones al plan de pensiones de la gestora Cobas, con rentabilidades negativas estos dos años, no lo voy a pintar todo de color de rosa. Esta es una carrera de larga distancia.

Ya veremos que depara el futuro. Pero si creo que son rentabilidades sostenibles, o al menos que pueden superar a la inflación, y generar una buena rentabilidad a los ahorros mientras retraso el pago a Hacienda de un capital que mientras tanto poseo yo y que sigue trabajando para mí. En mi caso, llevo 3 años y medio con el Bestinver Global PP, con una rentabilidad neta anual del 6,5%. No incluyo en esta rentabilidad las devoluciones de Hacienda de estos años por las cantidades aportadas.

Para terminar, y enfocado más a mi caso particular, dejaros una aplicación algo diferente de los planes de pensiones. A mi me gustaría no depender de un trabajo antes de llegar a la edad de jubilación: poder elegir si quiero trabajar o no, cuándo y dónde hacerlo y por qué salario… ser libre. Es algo ambicioso, soy consciente. Pero imaginaos que llego, es un decir, a los 60 años con un patrimonio suficiente para poder hacerlo. Y dejo de tener ingresos del trabajo. No tengo derecho a paro y, además, han pasado más de 10 años desde que hice las primeras aportaciones al plan de pensiones, ya lo puedo rescatar.

¿Sabéis cuánto tributa una persona que obtiene 11.000€ anuales por rendimientos del trabajo? Nada.

Uno podría plantearse retirar 11.000€ cada año del plan de pensiones y no tributaría (si no obtiene otro tipo de ingresos, claro). Habría estado retrasando un pago de impuestos que finalmente no se ha producido, por un capital que además ha estado generando rendimientos durante varias décadas, si está bien gestionado. Ojo al buen resultado que puede generar este producto si sabemos trabajar con él.

Como decía Kiyosaki en “Padre rico, padre pobre”, no tengáis prisa por pagarle a Hacienda y a los bancos. Que sean el último de la fila.

Permitid que vuestros ahorros trabajen para vosotros, los planes de pensiones os pueden ayudar a ello.

Prim y el caso del activo oculto

Comentaba en una entrada anterior la posibilidad de que las empresas tuviesen activos en su balance contabilizados por un valor muy inferior al de mercado. Estuve hace unos días revisando con más detalle el balance de PRIM (empresa dedicada principalmente a la fabricación y suministro de productos de ortopedia, cotizada en bolsa), con el fin de refrescar la situación actual de la empresa, apoyándome en el último trimestre presentado en 2019 y las cuentas anuales del año 2018.

Al llegar a la nota de inversiones inmobiliarias (aquellos terrenos o inmuebles que la empresa no utiliza para desarrollar su negocio, cumpliendo únicamente una función de inversión y generación de otras rentas), la empresa detalla la siguiente información en cuanto a su valoración contable:

Estas inversiones corresponden a un edificio situado en la Avenida del Llano Castellano, nº43, en la ciudad de Madrid. La magia de google nos permite situarnos allí en un momento:

Rasquemos un poco más. El edificio presenta las siguientes características:

  • Superficie alquilable de 7.329 m2
  • 70 plazas de garaje
  • Actualmente, están arrendados 2.525 m2 y 27 plazas de garaje (aprox. un 30% del total).
  • Situado en la zona norte de Madrid, entre Las Tablas y Chamartín.

Este edificio fue la sede de la sociedad hasta el año 2002, cuando la misma se trasladó a Móstoles y el edificio ahora se destina al alquiler. En aquel momento, el inmueble tenía un valor en libros de 4.579.778 euros (según memoria 2002):

Recordemos que, a día de hoy, el inmueble está valorado en libros por 3.059.605 euros, 17 años después. Tengamos en cuenta también que el edificio se reacondicionó cuando la empresa se trasladó a Móstoles, por lo que el valor neto que daba la empresa en 2002 no incluía el valor de estas mejoras (que ascendían a 1.724.000 euros a cierre de 2002). No voy a entrar en la evolución anual de los importes destinados al mantenimiento del edificio, porque lo que me interesa en realidad es centrarme en lo que ocurre hoy. ¿Cuánto podría valer el inmueble? ¿es rentable alquilarlo?.

Bien, la empresa nos ayuda con más datos: el valor catastral a cierre de 2018 es de 14.214.998 euros, según datos obtenidos en la sede electrónica (frente a los 3.059.605 euros que presenta en balance), de lo que resulta una valoración de 1.940€/m2. No soy capaz de valorar correctamente un edificio comercial, de tantos metros y en una zona que no conozco, así que voy a dar por bueno el valor catastral.

Pero, al menos, disponemos de la información sobre el arrendamiento que está vigente actualmente:

  • Ingresos por alquiler de 2018: 304.020 euros (recordemos, son 2.525 m2 y 27 plazas de garaje las alquiladas).
  • Gastos operativos por el alquiler: 135.602 euros, que luego se repercuten al arrendatario.

¿Qué rentabilidad podemos esperar obtener por un edificio de oficinas? ¿Un 5-6% sobre el valor de mercado? Voy a considerar un 5% en mis cálculos, según algunos artículos recientes en prensa, y porque me parece una rentabilidad correcta.

https://www.invertia.com/es/noticias/vivienda/20190518/el-premio-de-reformar-y-alquilar-oficinas-hasta-un-55-de-rentabilidad-269936

  • Si PRIM alquila una tercera parte aprox. de su edificio (2525 m2 / 7319 m2 totales) por 304.000 euros/año, obteniendo un 5% de rentabilidad, ¿cúal es el valor del inmueble? 304.000 / 0,05 = 6.080.000 euros.
  • Si valoramos en 6.080.000 euros por 1/3 parte del edificio, ¿qué valoración obtenemos por el total del edificio? 6.080.000 x 3 = 18.240.000 euros.

Por supuesto, son cálculos a grosso modo. Posiblemente, la empresa tendría que reducir el alquiler si quisiera tener más inquilinos. Pero para darnos una idea orientativa, podría valer.

Esta estimación sería un 20% superior al valor catastral, no sería algo muy descabellado, pero voy a ser prudente y finalmente doy por bueno el valor catastral de 14,2 millones de euros.

Y eso es todo. Atentos a las sorpresas positivas que nos pueden dar los balances, PRIM informa de 138 millones de euros de activos en su balance, pero podrían ser unos cuantos más; en este caso, un inmueble que según las cuentas se valora en 3 millones de euros, pero que en el mercado podría venderse por varias veces más.

Actualización Cartera 2T 2019

Finalizado el segundo trimestre, los principales índices siguen en positivo en 2019, presentando las siguientes rentabilidades en los últimos 12 meses:

  • Rendimiento IBEX con dividendos netos: -1,11%
  • Rendimiento SP500 Net Return: 9,75%
  • Rendimiento MSCI World Net Return: 9,02%

El rendimiento neto de la cartera en los últimos 12 meses ha sido del +4,26%.

El rendimiento histórico de la cartera desde inicio (01/06/2016) es de +7,38% anual.

Los dividendos netos de impuestos recibidos entre abril y junio han ascendido a 1177,48€ (1016,51€ en 2T 2018). Este importe supone un incremento aproximado del 15% respecto al año anterior.

El ahorro del trimestre se ha situado en el 52,3% de los ingresos percibidos (excluidos los beneficios de la venta de acciones), que se ha destinado a incrementar la liquidez de la cartera. Este trimestre se ve influido positivamente por la devolución de la declaración de la renta, mejora de los ingresos por dividendo e incremento de sueldo. El próximo trimestre tendré mayores gastos por vacaciones, mantenimiento del coche y dentista que reducirán en gran medida este porcentaje.

Ha sido un trimestre con pocos movimientos. No he realizado ventas, por lo que no hay nada que señalar en este apartado. A los precios actuales, el único valor que me planteo vender es Telefónica, por motivos fiscales y también porque no encaja en la tipología de empresa que quiero tener en cartera. Fue una compra realizada hace tiempo (la posición se formó hace más de seis años), cuando no tenía apenas criterio a la hora de invertir.

He realizado mi primera aportación del año al plan de pensiones (Cobas). La idea es intentar aprovechar en cierta medida la deducción que permite este producto, en mi caso supone una devolución en la declaración de la renta del 30% de la cantidad aportada. El plan está teniendo una rentabilidad negativa desde su inicio, algo decepcionante, pero mantengo la confianza en que mejorará.

Por el lado de las compras, y en la estrategia que vengo siguiendo en los últimos tiempos de tratar de dar mayor potencial de revalorización a la cartera, al mismo tiempo que trato de establecer posiciones en una tipología de empresa que se adapta más a mi perfil, dos operaciones principales:

  • Compra en Nicolás Correa (29/4): amplio la posición, que pasa a representar el 3% de la cartera. La compra se realiza a 4,04€, precio que representa pagar 6-7 veces beneficios del año 2018. La empresa está posiblemente en pico de ciclo y espero una reducción de márgenes para el 2019, así como del beneficio y de la cartera de pedidos, pero aún así quería ampliar la posición. Los resultados este año serán buenos y ya han cobrado los 4 millones pendientes de cobro por la planta de Itziar, quedando en una situación financiera bastante cómoda. En cualquier caso, una compra algo especulativa.
  • Compra en Gestamp (03/05): inicio posición a 5,69€, que pasa a representar el 3,19% de la cartera. La empresa viene de unos años de fuertes inversiones que espero den sus frutos en los próximos años. El sector está muy débil en los últimos años, pero opino que los pasos que viene realizando están muy pensados y la directiva es de garantías. En cualquier caso, el timing no ha sido afortunado (cotiza actualmente a 5,21€, pero ha llegado a bajar de 5€), por lo que es posible que amplíe posición.
  • Me quedo los derechos de ACS y Repsol, redondeando al alza para ajustar la conversión en acciones, que se producirá a lo largo del mes de julio.

Tras las operaciones, la cartera queda con la siguiente composición, con cotizaciones a 30/6 (ya ajustado el efecto de los derechos de ACS y Repsol):

La liquidez baja al 12,09% respecto al 15,6% del trimestre anterior. Aumentan las compañías en cartera, pasando de 16 a 17.

Las rentabilidades obtenidas por la cartera, incluyendo los dividendos netos de impuestos (efectivo + acciones + fondos + planes de pensiones) desde 1 de junio de 2016 son las siguientes:

Nota importante: 
Esta información y toda la contenida en el blog tiene carácter meramente informativo y no constituye una oferta o recomendación de compra o venta de instrumentos financieros. Los lectores deben ser conscientes de que los valores e instrumentos financieros a que se refieren pueden no ser adecuados a sus objetivos de inversión, por lo que deben adoptar sus propias decisiones, procurándose a tal fin el asesoramiento especializado que consideren necesario.

Resultados 1T 2019 – Apuntes breves (II)

Continuando con la entrada de la semana pasada, paso a comentar algunos resultados más de compañías nacionales, según los avances que van presentando a cierre del primer trimestre del año.

Prim: mi principal posición en cartera. Los resultados presentados en el 1T 2019 son los siguientes:

Puede observarse como la cifra de negocios aumenta en un 6,6%, lo cual no está mal, pero el incremento de los costes se ha comido esta mejora en los ingresos. Según la empresa, ello es debido a la implementación del plan de inversiones iniciado 2018, que se extenderá a lo largo de 2019, a raíz de los nuevos acuerdos de distribución captados a lo largo de 2018 y que prometen mejoras relevantes en la actividad de suministros hospitalarios. Es curioso que no lo mencionasen en las cuentas anuales de 2018 y si ahora, o, al menos, yo no lo he visto. Inicialmente ello conlleva mayores costes por la ampliación de la red comercial, nuevos sistemas informáticos, modernización de instalaciones, fortalecimiento de equipos soporte y redimensionamiento de los inventarios, que se han incrementado en más de 5 millones de euros en un sólo trimestre (pasando de 44 a 49). Todo ello ha causado incremento en todos los epígrafes de gastos de explotación (aprovisionamientos, gastos de personal, servicios exteriores y amortizaciones). Algunos de ellos no serán recurrentes en el tiempo, sino motivados por el plan de inversiones actual, pero se han de vigilar de cerca. Personalmente, el que más me llama la atención es el incremento de un 13,5% en los gastos de personal, que podrá valorarse mejor al cierre del semestre cuando dispongamos del dato de empleo medio. Con todo ello, el BPA del 1T queda en 0,19€ respecto a los 0,20€ del 1T 2018, para una empresa completamente saneada.

Gestamp: el sector de automoción está totalmente revuelto ante las incertidumbres de los últimos tiempos: disrupciones, guerra arancelaria, cambios en la forma de uso del vehículo, Brexit… la producción mundial de vehículos ligeros ha caído el 6,7% (-5,8% para el perímetro que afecta a Gestamp). A pesar de ello, la compañía ha conseguido incrementar la facturación un 5,6%, pero de nuevo, es el incremento de los costes de explotación el que gana la batalla en este trimestre, incrementándose en mayor medida, lo que implica reducción en el margen de explotación y menor EBIT en este periodo, afectado principalmente por el incremento de las amortizaciones, que pasan de 102 millones a 139 millones, debido al incremento de la capacidad productiva y a los efectos de la NIIF 16 de arrendamientos, que ahora se reconocen en balance. Aunque el beneficio neto pasa de 62 millones en 2018 a 40 en 2019 (-35%), me sigo quedando con la parte positiva: la empresa lo sigue haciendo mejor que la media del sector, se incrementan los pedidos y la facturación, y los márgenes siguen siendo buenos. La deuda neta se incrementa, pero únicamente por el efecto de la NIIF 16, y en mi opinión sigue siendo razonable dada la evolución de la empresa (2,7 veces EBITDA, aprox.).

Nicolás Correa: los resultados son excelentes, mejores que los esperados (la Consejera Delegada anticipaba un incremento del 10%). Las cifras, en miles de euros:

Finalmente, el incremento de las ventas ha sido del 25% aprox., acompañado de incremento de márgenes, que eleva el beneficio antes de impuestos a 2 millones, con un margen EBITDA del 13%, muy superior al de periodos anteriores y más cuando el primer trimestre suele ser el más flojo de la compañía. La empresa está en línea de mejorar en 2019 el resultado del año anterior (+7,8 millones de beneficio neto en 2018), cuando a día de hoy capitaliza 53 millones y considerando que ya dispone de caja neta. Siendo prudentes, repitiendo el resultado del año anterior, estaría cotizando a PER 2019e de 6 veces, sorprendente al menos. Miembros del Consejo siguen comprando acciones, lo cual es buena señal. ¿Riesgos? La cartera de pedidos ha descendido de 35 a 31 millones, es el dato clave a seguir para estimar los resultados que puede obtener a 1-2 años vista. El tema arancelario es importante para la empresa, que tiene como principal destino de sus ventas a China, y señalan el posible impacto que puede tener en sus cuentas. El valor contable ronda casi los 4€ y cotiza a 4,3€, le veo capacidad de revalorización a corto plazo, especialmente si repunta el dato de pedidos en próximos trimestres.

Telefónica: trimestre que destacaría por la mejora de la eficiencia y contención de gastos. Pese a reportar menores ingresos por el efecto divisas, presenta mejores resultados por la reducción de gastos operativos y mejora del margen OIBDA, provocando que el BPA del trimestre pase de 0,17 a 0,18 en 2019. Se ve mucho mejor en la cuenta de resultados presentada:

En cuanto a la deuda neta, apenas ha habido cambios en el trimestre, manteniéndose constante, pero sí que se produce una mejora en el fondo de maniobra.

ACS: expongo los resultados y datos principales del trimestre:

La evolución es buena en todas las líneas de la cuenta de resultados. La principal novedad es la aportación del negocio de Abertis (concesionaria) tras la adquisición efectuada en 2018, que queda perfectamente reflejado en el desglose del beneficio neto que aporta la empresa, marcando la diferencia:

Aún así, hay señales muy positivas: tanto las ventas como la cartera de pedidos aumentan en todas las áreas geográficas (principalmente EEUU y Australia). La diversificación sigue siendo uno de los puntos fuertes. La deuda neta sigue controlada, por debajo de 1 vez EBITDA. A destacar que se acaba de celebrar la junta de accionistas, en el que se ha renovado por 4 años más a Florentino Pérez como presidente ejecutivo y se ha aprobado un reparto de dividendo de 1,89€ por acción (a repartir entre julio 2019 y enero 2020), un incremento relevante, pagadero en acciones con amortización posterior, por lo que no implica dilución para el accionista (ni peaje fiscal). A destacar que vuelven los rumores sobre irregularidades contables, esta vez sobre la filial australiana Cimic.

Viscofan: como con otras empresas comentadas, se repite el mismo “modus operandi” en la cuenta de resultados. Suben los ingresos por ventas, pero desciendo el resultado de explotación. De nuevo, mayores gastos se comen las mejoras en la parte alta de la cuenta de resultados:

La empresa indica como motivos de este peor resultado el incremento de los gastos por consumos (+14,3%), especialmente en los costes de energía y el mayor coste de los derechos de emisión (+18% en conjunto) y un aumento de los gastos de personal (+8,5%, afectados también por la revalorización del dólar). Ello conduce a un resultado neto de +22,7 millones en 1T 2019, frente a los +33,6 del 1T 2018 (-28%). La parte positiva es que el nuevo módulo de la planta de Cáseda ya está a punto, tras las elevadas inversiones de los 3 últimos años, y las necesidades de inversión para los años 2019-2020 son más reducidas, siguiendo el plan estratégico establecido. Ello ya está teniendo repercusiones positivas en el endeudamiento, que se reduce de 80 a 70 millones. El BPA del 1T 2019 se sitúa en 0,49€, frente a los 0,72€ del 1T 2018.

Indicar que los comentarios realizados no implican una recomendación de compra o venta, sino únicamente mi punto de vista sobre la situación de las empresas comentadas, estén o no en mi cartera de acciones.