Prim y el caso del activo oculto

Comentaba en una entrada anterior la posibilidad de que las empresas tuviesen activos en su balance contabilizados por un valor muy inferior al de mercado. Estuve hace unos días revisando con más detalle el balance de PRIM (empresa dedicada principalmente a la fabricación y suministro de productos de ortopedia, cotizada en bolsa), con el fin de refrescar la situación actual de la empresa, apoyándome en el último trimestre presentado en 2019 y las cuentas anuales del año 2018.

Al llegar a la nota de inversiones inmobiliarias (aquellos terrenos o inmuebles que la empresa no utiliza para desarrollar su negocio, cumpliendo únicamente una función de inversión y generación de otras rentas), la empresa detalla la siguiente información en cuanto a su valoración contable:

Estas inversiones corresponden a un edificio situado en la Avenida del Llano Castellano, nº43, en la ciudad de Madrid. La magia de google nos permite situarnos allí en un momento:

Rasquemos un poco más. El edificio presenta las siguientes características:

  • Superficie alquilable de 7.329 m2
  • 70 plazas de garaje
  • Actualmente, están arrendados 2.525 m2 y 27 plazas de garaje (aprox. un 30% del total).
  • Situado en la zona norte de Madrid, entre Las Tablas y Chamartín.

Este edificio fue la sede de la sociedad hasta el año 2002, cuando la misma se trasladó a Móstoles y el edificio ahora se destina al alquiler. En aquel momento, el inmueble tenía un valor en libros de 4.579.778 euros (según memoria 2002):

Recordemos que, a día de hoy, el inmueble está valorado en libros por 3.059.605 euros, 17 años después. Tengamos en cuenta también que el edificio se reacondicionó cuando la empresa se trasladó a Móstoles, por lo que el valor neto que daba la empresa en 2002 no incluía el valor de estas mejoras (que ascendían a 1.724.000 euros a cierre de 2002). No voy a entrar en la evolución anual de los importes destinados al mantenimiento del edificio, porque lo que me interesa en realidad es centrarme en lo que ocurre hoy. ¿Cuánto podría valer el inmueble? ¿es rentable alquilarlo?.

Bien, la empresa nos ayuda con más datos: el valor catastral a cierre de 2018 es de 14.214.998 euros, según datos obtenidos en la sede electrónica (frente a los 3.059.605 euros que presenta en balance), de lo que resulta una valoración de 1.940€/m2. No soy capaz de valorar correctamente un edificio comercial, de tantos metros y en una zona que no conozco, así que voy a dar por bueno el valor catastral.

Pero, al menos, disponemos de la información sobre el arrendamiento que está vigente actualmente:

  • Ingresos por alquiler de 2018: 304.020 euros (recordemos, son 2.525 m2 y 27 plazas de garaje las alquiladas).
  • Gastos operativos por el alquiler: 135.602 euros, que luego se repercuten al arrendatario.

¿Qué rentabilidad podemos esperar obtener por un edificio de oficinas? ¿Un 5-6% sobre el valor de mercado? Voy a considerar un 5% en mis cálculos, según algunos artículos recientes en prensa, y porque me parece una rentabilidad correcta.

https://www.invertia.com/es/noticias/vivienda/20190518/el-premio-de-reformar-y-alquilar-oficinas-hasta-un-55-de-rentabilidad-269936

  • Si PRIM alquila una tercera parte aprox. de su edificio (2525 m2 / 7319 m2 totales) por 304.000 euros/año, obteniendo un 5% de rentabilidad, ¿cúal es el valor del inmueble? 304.000 / 0,05 = 6.080.000 euros.
  • Si valoramos en 6.080.000 euros por 1/3 parte del edificio, ¿qué valoración obtenemos por el total del edificio? 6.080.000 x 3 = 18.240.000 euros.

Por supuesto, son cálculos a grosso modo. Posiblemente, la empresa tendría que reducir el alquiler si quisiera tener más inquilinos. Pero para darnos una idea orientativa, podría valer.

Esta estimación sería un 20% superior al valor catastral, no sería algo muy descabellado, pero voy a ser prudente y finalmente doy por bueno el valor catastral de 14,2 millones de euros.

Y eso es todo. Atentos a las sorpresas positivas que nos pueden dar los balances, PRIM informa de 138 millones de euros de activos en su balance, pero podrían ser unos cuantos más; en este caso, un inmueble que según las cuentas se valora en 3 millones de euros, pero que en el mercado podría venderse por varias veces más.

Las Cuentas Anuales. La Cuenta de Pérdidas y Ganancias (II)

Continúo con una breve explicación de este estado financiero, tras la anterior entrada en la que detallaba la cuenta de explotación de la cuenta de PyG.

Si recordáis, el esquema de la cuenta de PyG era el siguiente:

  1. La cuenta de explotación
  2. La cuenta financiera
  3. Los resultados extraordinarios

Seguimos con la parte financiera de la cuenta de pérdidas y ganancias.

2. La cuenta financiera

Una vez que hemos recogido los datos de la cuenta de explotación (que nos llevarán a obtener un resultado preliminar (EBITDA) y posteriormente, una vez incluidos otros resultados, deterioros y amortizaciones, al resultado antes de intereses e impuestos (EBIT)) debemos tener en cuenta el resto de partidas que nos conducirán al beneficio neto.

Los resultados financieros estarán compuestos por los siguientes epígrafes:

  • (+) Ingresos financieros: recoge aquellos ingresos derivados del cobro de dividendos generados por las participaciones en otras empresas, intereses por créditos concedidos o saldos en cuentas corrientes/depósitos, intereses de valores de renta fija que la empresa tiene en cartera y otros ingresos de carácter financiero. Este epígrafe suele tener mucha importancia en sociedades holding, en las que casi todo el activo que poseen está compuesto por participaciones en otras empresas. En ocasiones, este tipo de sociedades presentan sus ingresos financieros directamente como cifra de negocios (epígrafe 1 de la cuenta de explotación), ya que constituyen los ingresos de su actividad principal y la normativa se lo permite.
  • (-) Gastos financieros: principalmente derivado del coste que soporta la empresa por la financiación recibida por parte de terceros; corresponde a los intereses pagados por préstamos, líneas de descuento, pólizas de crédito, descubiertos, financiación recibida de otras empresas del grupo. Es importante financiarse al menor coste posible, igual que nos interesa tener una hipoteca con el menor interés posible. Las empresas suelen dar detalle de a qué coste se financia cada préstamo en la memoria, y nosotros podemos estudiar la relación gasto financiero / total deudas para hacer cálculos propios.
  • (+/-) Variación del valor razonable en instrumentos financieros: este epígrafe recoge principalmente las variaciones de valor que sufren los activos y pasivos financieros que la empresa tiene en balance (acciones, fondos de inversión, instrumentos de renta fija, derivados..), por lo que podrán variar positiva o negativamente a lo largo del ejercicio. Por ejemplo, si la empresa tiene acciones de Telefónica y durante el ejercicio se han revalorizado en 10.000€, este incremento se recogerá en este epígrafe, siempre que las acciones sigan en poder de la empresa a cierre de año.
  • (+/-) Diferencias de cambio: resultados por variaciones en el tipo de cambio de operaciones realizadas en otras divisas, en ocasiones será favorable y en otras no.
  • (+/-) Deterioro y resultados por enajenaciones de instrumentos financieros: a diferencia del epígrafe de variaciones en el valor razonable, en aquellos casos en que la variación es muy significativa se puede considerar que el activo financiero ha sufrido un deterioro (y no un simple cambio de valor), que se recogerá en este epígrafe. Este deterioro puede ser reversible en ciertas situaciones. Además, también se recogerán aquí los resultados obtenidos (sean pérdidas o ganancias) por la venta o baja de los instrumentos financieros que poseía la empresa (p.ej. la venta de acciones)
  • (+/-) Otros ingresos y gastos de carácter financiero: recoge otros resultados financieros de carácter más excepcional, situaciones concretas… que habría que analizar junto a la información que aporte la empresa en memoria.

Tras sumar estos epígrafes llegaríamos al resultado financiero, que habitualmente será menos relevante que el de explotación en cuanto a cuantía, pero que puede ser muy significativo e influir notablemente en cuanto a márgenes y rentabilidad. En ocasiones encontraremos empresas que obtienen un resultado de explotación de la actividad que es positivo, pero que es absorbido completamente por los gastos financieros que asume la empresa por la deuda contraída, generando un resultado final negativo.

3. Los resultados extraordinarios

Hay resultados que se obtienen con carácter puntual, y que conviene separar del resto de resultados recurrentes que obtiene la empresa. Estos resultados extraordinarios pueden venir informados en los diferentes epígrafes que ya hemos visto de la cuenta de resultados, pero como digo, conviene tener presenta su carácter extraordinario, ya que nos pueden inducir a error en cuanto a expectativas o cálculo en la valoración de la empresa.

Mención aparte a los resultados por operaciones interrumpidas: corresponde a resultados obtenidos por la venta de uno o varios de los negocios de la empresa, que a cierre del ejercicio ya no se desarrollan en la empresa. El resultado de la venta /enajenación de los activos y pasivos vinculados a estos negocios se recogerán aparte en la cuenta de PyG.

El impuesto sobre beneficios

Entraríamos aqui en la sección “fiscal” de la cuenta de PyG. La explicación de cómo tributan las empresas, a través del impuesto de sociedades, excede el propósito de este blog, por lo que sólo haré referencia a algunos aspectos mínimos a conocer.

  • Actualmente, las empresas tributan a un tipo impositivo del 25%, como norma general.
  • Según la actividad de la empresa, al igual que las personas físicas, se generan derechos a deducciones y bonificaciones que pueden minorar el impuesto: inversiones en I+D, medio ambiente, subvenciones… que puede disminuir el tipo impositivo efectivo de un ejercicio.
  • Algo que considero debemos tener muy claro en cuanto al impuesto de sociedades: la normativa contable es diferente a la normativa fiscal; el caso más frecuente es el de las amortizaciones, que pueden tener un ritmo a nivel de contabilidad que puede ser diferente a lo que indica la normativa fiscal. La consecuencia de esto es que la diferente óptica contable / fiscal genera activos o pasivos fiscales para la empresa, en función de si en el futuro puede aplicarse créditos fiscales a compensar con beneficios o si tendrá que pagar más en años posteriores por la diferente contabilización realizada este año (caso de los pasivos fiscales).
  • En definitiva, el tipo impositivo del 25% es el punto de partida, pero no la tributación efectiva en un gran número de casos.

Una vez recogida toda esta información (resultado de explotación, financieros, extraordinarios e impuestos), estaríamos en disposición de calcular el resultado neto del ejercicio.

Este resultado representa las ganancias o pérdidas de la empresa a lo largo de un ejercicio económico, pero ojo, una cosa es lo que dice la contabilidad y otra lo que dice la cuenta corriente. Hay que verificar si el beneficio de la empresa tiene consonancia con los flujos de caja (vale, hemos ganado 100 pero… ¿hemos ingresado 100?). Para resolver esta cuestión disponemos del estado de flujos de efectivo, que será el último estado que revisaré en cuanto a las Cuentas Anuales.

Las Cuentas Anuales. La Cuenta de Pérdidas y Ganancias (I)

Siguiendo con entradas anteriores, continuo donde lo dejé tras hacer un breve resumen de las partidas principales del balance. Le toca el turno a la cuenta de pérdidas y ganancias que nos informa de los resultados obtenidos a lo largo de todo el ejercicio (flujo), a diferencia del balance, el cual era una foto fija a fin de ejercicio (stock).

Podemos dividir la cuenta de resultados en 3 grandes grupos:

  1. La cuenta de explotación
  2. La cuenta financiera
  3. Los resultados extraordinarios

La cuenta de explotación

Nos informará de los resultados que obtiene la empresa, tanto ingresos como gastos, obtenidos por la actividad productiva o comercial que realiza. Es decir, lo que genera mediante la facturación y otros ingresos accesorios, menos el coste que le supone generar estos ingresos, excluyendo los costes financieros, que se tratarán en la cuenta financiera. Demos un breve repaso a las principales partidas que forman la cuenta de explotación:

  • (+) Ingresos por cifra de negocios: facturación a clientes de las actividades principales y secundarias realizadas por la empresa. Una empresa puede enfocar su actividad en una sola dirección (ajustándose a un sólo CNAE) o tener varias ramas de actividad.
  • (+) Trabajos realizados por la empresa para su activo: hay algunos costes que la normativa contable permite activar, es decir, reclasificarlos al activo desde la partida de gastos en los que se han contabilizado inicialmente. En este apartado se contabilizarán, como si fueran un ingreso, dichos gastos, y se imputarán al activo de la empresa.
  • (-) Aprovisionamientos: gastos destinados a compras de mercaderias, materias primas y otros aprovisionamientos necesarios para realizar la actividad de la empresa, o que serán posteriormente vendidos en caso de que la empresa tenga carácter comercial. Las compras recogidas en este apartado se pueden ir transformando, según la naturaleza que les corresponda. Por ejemplo, pongamos el caso de una panadería: la harina será su materia prima, que posteriormente se transformará en pan, el cual será su producto a la venta. Esa transformación queda recogida dentro de la partida de aprovisionamientos.
  • (+) Otros ingresos de explotación: otros ingresos de carácter secundario y que no tienen relación con las ramas de actividad a qué se dedica la empresa. Por ejemplo, aquí entraría el ingreso por alquiler de una empresa que fabrica automóviles, cuando alquila una de las naves que no utiliza. El arrendamiento no es su actividad principal. En este apartado se incluyen también subvenciones recibidas para favorecer la explotación de la actividad.
  • (-) Gastos de personal: sencillo, corresponde a los gastos devengados por salarios, dietas, indemnizaciones, seguridad social, aportaciones a planes de pensiones de empleados, gastos de formación…
  • (-) Otros gastos de explotación: este epígrafe es bastante amplio e incluye muchos conceptos, como pueden ser: servicios exteriores prestados por otas empresas, suministros, tributos, alquileres, gastos de transporte, primas de seguros, provisiones comerciales por cantidades pendientes de cobro, servicios bancarios (excluyendo intereses y otros gastos financieros), publicidad i resto de gastos (multas, sanciones…)

Llegados aquí, podemos calcular un primer resultado de la actividad, que conocemos como EBITDA (Earnings Before Interests Taxes Depreciation and Amortization = Ganancias antes de intereses, tasas, deterioros y amortizaciones).

Algunas ratios significativas utilizan el resultado EBITDA como parte de la fórmula para calcular algunas magnitudes. Una clásica es Deuda financiera neta / EBITDA, que nos indica en cuantos años podemos cubrir la deuda con el resultado de explotación, antes de deterioros y amortizaciones. Cuanto más baja es la ratio, mayor la solvencia, pero recordad que siempre se debe evaluar una ratio dentro de un conjunto.

La cuenta de explotación seguiría con otras partidas que se desglosan en la cuenta de pérdidas y ganancias. Sigamos con el resto de partidas de la cuenta de explotación:

  • (-) Amortizaciones: recoge la depreciación de valor anual de determinados activos: inmovilizado intangible, material e inversiones inmobiliarias, que tenemos contabilizadas en balance. La idea es intuitiva: la mayoría de activos que poseemos o controlamos sufren un depreciación por el paso del tiempo, su uso o porque surgen otros activos más avanzados tecnológicamente. Los activos se amortizan en base a unas tablas de amortización (con sus respectivos coeficientes), que marcan la línea a seguir en cuanto a ritmo de amortización, aunque la empresa tiene aquí un margen relativamente amplio de actuación. Como ejemplo, un ordenador se amortizará más rápidamente que un coche; éste a su vez, más rápidamente que un inmueble.
  • (+) Subvenciones de inmovilizado: están ligadas a la adquisición subvencionada de elementos de activo; a medida que contabilizamos las amortizaciones de ese activo, también imputamos la parte correspondiente a la subvención recibida cuando adquirimos el inmueble (contabilizada inicialmente en el patrimonio neto como vimos en la última entrada sobre el balance).
  • (+/-) Deterioros y resultados del inmovilizado: pérdidas de valor que sufren nuestros activos, distintas de las amortizaciones. Por ejemplo, un incendio puede provocar graves daños en un inmueble, lo que nos llevaría a deteriorarlo. También se incluyen aquí los resultados obtenidos por la venta de nuestros activos inmovilizados, que no constituyen la actividad ordinaria de la empresa, de ahí que se presenten por separado.
  • (+) Diferencias negativas de combinaciones de negocio: la explico brevemente, ya que se da puntualmente pero el nombre da lugar a confusión, por lo del “negativas”; recoge los resultados obtenidos tras una combinación de negocios, cuando los activos netos de pasivos adquiridos son superiores al desembolso realizado. Lo habitual es que ocurra lo contrario: cuando compramos un negocio, pagamos una prima de adquisición al anterior propietario, justificado por los futuros beneficios que obtendremos de la adquisición de dicho negocio. Esa prima queda identificada en el activo bajo el nombre de Fondo de comercio.
  • (+/-) Otros resultados: resultados extraordinarios, positivos o negativos, no contemplados en partidas anteriores y que no tienen carácter financiero.

Aquí concluirá la explicación sobre la cuenta de explotación de una empresa. La información que proporciona es interesante por lo que comentaba anteriormente, es un estado flujo, recoge un periodo amplio (un año) de la marcha de la empresa. De que la cuenta de explotación de una empresa depende su supervivencia o crecimiento, ya que la cuenta financiera no puede sostener indefinidamente un negocio, salvo que los ingresos financieros sean su actividad principal (caso de Holdings, cuyo principal activo son acciones de otras empresas o créditos concedidos a otras empresas de su grupo y, por lo tanto, tendrán como ingreso principal los dividendos e intereses obtenidos).

En cualquier caso, es fundamental analizar estos resultados dentro de un contexto: como evoluciona la serie histórica de la empresa a lo largo de los años en cuanto a los diferentes ingresos y gastos, y tener en cuenta las ratios que podemos calcular con estos datos y su evolución.

Por ejemplo, ¿cuál es el margen que obtiene la empresa por desarrollar su actividad ordinaria?:

Aplicamos la ratio: Resultado de explotación (EBITDA) / Total de Cifra de negocios

Nos indicará cuántos céntimos gana una empresa por euro facturado. Pero no sólo nos interesará conocer el porcentaje obtenido este año, sino cómo evoluciona dicho porcentaje con el paso del tiempo, y a su vez nos mostrará si el poder de negociación y las barreras de entrada que tiene la empresa analizada aumentan o disminuyen.

Concluyo aquí. Dejo para la siguiente entrada el resto de la cuenta de pérdidas y ganancias, principalmente la cuenta financiera y cómo llegamos al beneficio neto (o pérdida!) del año.

Las cuentas anuales. El Balance (III)

Siguiendo con entradas previas, finalizo hoy con la última masa patrimonial que forma parte del balance, el Patrimonio Neto.

Si recordáis:

Patrimonio Neto = Activos – Pasivos

Es decir, el Patrimonio Neto es lo que le queda al accionista una vez que a los activos que posee o controla le resta los pasivos, deudas y obligaciones, que tiene que asumir.

Por lo tanto, como empresario, interesa incrementar el valor del Patrimonio Neto, maximizando el valor de los activos con los mínimos pasivos posibles. Los beneficios que se obtienen se acumulan en el Patrimonio Neto y posteriormente podrán ser distribuidos a sus accionistas o no, dependiendo de la estrategia que siga la empresa.

Resultado de imagen de patrimonio neto

Vamos con el desglose de los epígrafes más habituales que forman el Patrimonio Neto.

Se divide en 3 epígrafes principales:

  • Fondos propios: básicamente, incluye el capital aportado por los accionistas y los beneficios o pérdidas acumuladas a raíz de desarrollar la actividad.
  • Ajustes por cambios de valor: principalmente, ganancias o pérdidas por cambios de valor en activos o pasivos, cuyos cambios de valor se van recogiendo en el patrimonio neto hasta que desaparezcan del balance, momento en el cual se traspasan a la cuenta de resultados.
  • Subvenciones y donaciones: normalmente es muy poco significativo. Las subvenciones recibidas para adquirir los bienes necesarios para desarrollar la actividad se recogen en esta partida, traspasandose a resultados a medida que el bien se va amortizando.

Interesa detallar en más profundidad el epígrafe de fondos propios, formado por:

  1. Capital Social: está formado por las aportaciones que han hecho los accionistas, tanto en el momento de la constitución de la empresa como en futuras ampliaciones y que han quedado registradas en forma de un instrumento financiero denominado acción. Por ejemplo, si para constituir una empresa aportó 1.000€ y decido que el capital de la empresa esté formado por 500 acciones, entonces cada acción tendrá un valor nominal de 2€ (1000€/500 acciones).
  2. Prima de emisión: va muy ligado con el punto 1. Es el sobreprecio que se paga por una acción, suele darse especialmente en ampliaciones de capital. Siguiendo con el ejemplo del punto 1, imaginemos que el negocio que había constituido aportando 1000€ ha generado beneficios y ahora vale más, ya que ha acumulado unos años de beneficios. Si decido ampliar el capital social de la empresa, las acciones ya no valen los 2€ iniciales calculados en el punto 1, sino que pediremos más, ya que la empresa ahora vale. Ese sobreprecio es la prima de emisión. Podríamos ampliar el capital social de la empresa emitiendo nuevas acciones a 2€ de nominal + 1€ de prima de emisión.
  3. Reservas: partida que recoge los beneficios que hemos ido generando en el negocio y que no se han repartido a los accionistas ni se han aplicado para otros fines.
  4. Resultados negativos de ejercicios anteriores: igual que la partida anterior, pero para recoger las pérdidas acumuladas.
  5. Resultado del ejercicio: coincide con el resultado final de la cuenta de pérdida y ganancias del año. Son los resultados obtenidos en el último año.
  6. Dividendo a cuenta: formado por las cantidades repartidas a los accionistas a cuenta de los resultados que esperamos obtener este año.
  7. Otras aportaciones de socios: cantidades aportadas por los socios, pero que no se han instrumentalizado mediante la emisión de nuevas acciones.
  8. Otros instrumentos de patrimonio neto: recoge importes por instrumentos financieros diferentes de las acciones, pero que por su naturaleza se pueden asimilar y, por lo tanto, formar parte del patrimonio neto de la empresa; por ejemplo, bonos convertibles en acciones, stock options…

Consideraciones sobre el Patrimonio Neto:

  • Es importante que una empresa esté bien capitalizada, especialmente para afrontar los periodos de crisis que se dan en toda actividad. Está muy relacionado con la solvencia y la idea es muy intuitiva: al estar el Patrimonio Neto formado por las aportaciones de socios y los beneficios que la empresa ha ido acumulando con los años, son los propietarios los que responden con su patrimonio y con las reservas de las deudas que tengan con terceros. Si el patrimonio es pequeño en relación a las deudas, cuando vengan mal dadas tendrán poco con lo que defenderse.
  • El importe óptimo de capitalización dependerá de la actividad de la empresa y la seguridad de sus ingresos. Una eléctrica no requiere de un nivel tan alto como una empresa cíclica, ya que esta última tiene una mayor volatilidad en sus ingresos y necesita una mayor fortaleza para resistir cuando el ciclo esté en un punto bajo.
  • Un exceso de reservas tampoco es aconsejable. El capital no debe estar ocioso: una buena asignación del capital es importante para maximizar la rentabilidad de los accionistas; si la empresa no sabe qué hacer con el dinero, lo mejor es repartirlo a los accionistas mediante el pago de dividendos, o mediante otras vías como la recompra de acciones o reducción del capital social.
  • Ojo con el impacto de ciertas partidas que se recogen en el patrimonio neto. A destacar las diferencias de conversión o coberturas, que pueden tener un impacto considerable y no hay que menospreciar.

Y con esto doy por finalizada las nociones básicas sobre el Balance y su composición. En entradas posteriores hablaré sobre la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, que recoge los resultados de la empresa a lo largo del último año y que justifican en parte las variaciones que se producen entre el balance inicial (supongamos a 1 de enero) y el final (a 31 de diciembre).

Las cuentas anuales. El Balance (II)

En la anterior entrada revisaba los epígrafes principales que componen el Activo de una sociedad, dentro del Balance. Continúo ahora con el Pasivo.

El Pasivo, desde el punto de vista contable, representa las deudas y obligaciones con las que una empresa financia su actividad y le sirve para pagar su activo. También denominamos a los pasivos como financiación ajena, la obtenemos de terceros.

Las partidas principales que componen el Pasivo son:

  1. Provisiones: pagos probables a los que tendrá que hacer frente la empresa en un futuro, en un momento o por una cuantía hoy indeterminados. Se incluyen aquí obligaciones a largo plazo con el personal, pagos basados en acciones que se liquidan en efectivo, responsabilidades por garantías, por reestructuración, por operaciones comerciales… la diferencia clave con otro pasivo es la incertidumbre: hay alguna variable que la empresa no conoce con exactitud, normalmente porque no hay seguridad al 100% de tener que hacer frente a la obligación, cuándo tendrá que liquidarla o cuál será el importe definitivo.
  2. Deudas financieras: con entidades de crédito, por valores representativos de deuda emitidos por la empresa, acreedores por arrendamientos financieros (leasings), derivados u otros pasivos financieros. Estas deudas recogen en la mayoría de casos las principales fuentes de financiación de la empresa. Aquí nos interesa como propietarios que, en primer lugar, la deudas totales no sean muy elevadas en relación a los activos que tenemos, que el coste financiero (intereses) sean lo más bajos posibles y, en última instancia, que la rentabilidad que obtenemos de los activos sea superior a lo que nos cuesta la financiación para adquirirlos. Sentido común.
  3. Deudas con empresas del grupo: al igual que el epígrafe anterior, normalmente estará comprendido por préstamos o saldos de cuentas corrientes acreedores con otras empresas del grupo. Suele darse que alguna sociedad del grupo empresarial que analizamos se dedica a obtener financiación en los mercados financieros, y luego la reparte entre el resto de sociedades que forman el grupo “consolidado”, mediante préstamos intragrupo. La ventaja es que el coste de esta deuda suele ser inferior a la del mercado y también sirve para optimizar la tesorería del grupo. También se recogen aquí deudas con empresas del grupo en concepto de impuestos. Una sociedad puede generar una deuda con la Administración, pero quién la paga es la matriz; de esta manera, se genera para la sociedad una deuda con su matriz.
  4. Pasivos por impuestos diferidos: son impuestos que la empresa deberá pagar en un futuro.
  5. Periodificaciones: por simplificar, pasivos asumidos por la sociedad, pero que no se devengarán hasta ejercicios posteriores.
  6. Acreedores comerciales: proveedores, otros acreedores, deudas con administraciones públicas, deudas con el personal, anticipos recibidos de clientes, impuestos corrientes pendientes de liquidar..
  7. Subvenciones: irán recogidas como un pasivo mientras puedan ser reintegrables, en el caso de que no se cumplan las condiciones que se establecieron en el momento de la concesión.

Algunos apuntes sobre el balance:

  • El Total Pasivo es la suma de todos los elementos que forman el pasivo, compuesto por dos grandes grupos: el pasivo no corriente para aquellas obligaciones que permanecerán en la empresa más de un año desde la fecha de cierre, y el pasivo corriente para aquellas deudas que se liquidarán antes de un año.
  • El diferente peso del pasivo no corriente y el pasivo corriente dependerá del sector al que pertenezca la empresa. Como ejemplos sencillos, las empresas energéticas suelen tener una deuda elevada y con vencimientos superiores a un año en su mayor parte, ya que requieren de un elevado inmovilizado para realizar su actividad y a su vez, cuentas con ingresos bastante estables para poder asumir estas deudas. Por otro lado, empresas de un carácter comercial no suelen requerir una inversión en inmovilizado tan elevada, por lo que no deberían tener una deuda muy elevada. Una forma de valorar el tamaño de la deuda es poniéndola en relación a los beneficios de explotación, y comparando esta ratio con otras empresas del sector.
  • Es interesante analizar el fondo de maniobra a corto plazo que tiene la empresa, es decir, la diferencia entre los activos corrientes (aquellos que se podrán liquidar rápidamente si se necesita liquidez) y los pasivos corrientes (aquellas obligaciones que se deben asumir en un periodo corto de tiempo. Cuanto más positiva sea la diferencia, mejor (siempre habrá excepciones).

Siguiendo con el ejemplo de LINGOTES ESPECIALES, os adjunto el último balance (por la parte de pasivo) presentado por el grupo a cierre de 2018:

El Total pasivo asciende a 47.889 miles, de los cuales destaca, por importe de 20.674 miles, las deudas con entidades de crédito a largo plazo, por importe de 17.749 miles, y a corto plazo, por 4.123 miles. En memoria la empresa nos amplía información sobre vencimientos y el coste de estas deudas (incluye también la que vence a corto plazo). Vemos que la empresa se financia a unos tipos muy bajos, señal de la confianza de las entidades de crédito y de los diferentes organismos que le conceden financiación subvencionada:

La otra partida principal del pasivo son las deudas con los proveedores, que ascienden a 18.336 miles. Es interesante ver como ha disminuido el saldo respecto al año anterior, a pesar de haber incrementado la cifra de negocios, aunque son partidas que no van sincronizadas en el día a día y ello puede motivar ciertos desfases y complicar el análisis.

En la anterior entrada veíamos que el activo corriente ascendía a 35.562 miles, cuando aquí vemos que el pasivo corriente asciende a 27.215.

Fondo de maniobra = +35.562 – 27.215 = +8.337 miles (o una ratio aproximada de 1,3). La empresa puede asumir sus compromisos a corto plazo sin problema.

Hasta aquí la entrada de hoy, una breve introducción a los principales componentes del pasivo.

En posteriores entradas seguiré con la última masa patrimonial del Balance, el Patrimonio Neto.