Las Cuentas Anuales. La Cuenta de Pérdidas y Ganancias (II)

Continúo con una breve explicación de este estado financiero, tras la anterior entrada en la que detallaba la cuenta de explotación de la cuenta de PyG.

Si recordáis, el esquema de la cuenta de PyG era el siguiente:

  1. La cuenta de explotación
  2. La cuenta financiera
  3. Los resultados extraordinarios

Seguimos con la parte financiera de la cuenta de pérdidas y ganancias.

2. La cuenta financiera

Una vez que hemos recogido los datos de la cuenta de explotación (que nos llevarán a obtener un resultado preliminar (EBITDA) y posteriormente, una vez incluidos otros resultados, deterioros y amortizaciones, al resultado antes de intereses e impuestos (EBIT)) debemos tener en cuenta el resto de partidas que nos conducirán al beneficio neto.

Los resultados financieros estarán compuestos por los siguientes epígrafes:

  • (+) Ingresos financieros: recoge aquellos ingresos derivados del cobro de dividendos generados por las participaciones en otras empresas, intereses por créditos concedidos o saldos en cuentas corrientes/depósitos, intereses de valores de renta fija que la empresa tiene en cartera y otros ingresos de carácter financiero. Este epígrafe suele tener mucha importancia en sociedades holding, en las que casi todo el activo que poseen está compuesto por participaciones en otras empresas. En ocasiones, este tipo de sociedades presentan sus ingresos financieros directamente como cifra de negocios (epígrafe 1 de la cuenta de explotación), ya que constituyen los ingresos de su actividad principal y la normativa se lo permite.
  • (-) Gastos financieros: principalmente derivado del coste que soporta la empresa por la financiación recibida por parte de terceros; corresponde a los intereses pagados por préstamos, líneas de descuento, pólizas de crédito, descubiertos, financiación recibida de otras empresas del grupo. Es importante financiarse al menor coste posible, igual que nos interesa tener una hipoteca con el menor interés posible. Las empresas suelen dar detalle de a qué coste se financia cada préstamo en la memoria, y nosotros podemos estudiar la relación gasto financiero / total deudas para hacer cálculos propios.
  • (+/-) Variación del valor razonable en instrumentos financieros: este epígrafe recoge principalmente las variaciones de valor que sufren los activos y pasivos financieros que la empresa tiene en balance (acciones, fondos de inversión, instrumentos de renta fija, derivados..), por lo que podrán variar positiva o negativamente a lo largo del ejercicio. Por ejemplo, si la empresa tiene acciones de Telefónica y durante el ejercicio se han revalorizado en 10.000€, este incremento se recogerá en este epígrafe, siempre que las acciones sigan en poder de la empresa a cierre de año.
  • (+/-) Diferencias de cambio: resultados por variaciones en el tipo de cambio de operaciones realizadas en otras divisas, en ocasiones será favorable y en otras no.
  • (+/-) Deterioro y resultados por enajenaciones de instrumentos financieros: a diferencia del epígrafe de variaciones en el valor razonable, en aquellos casos en que la variación es muy significativa se puede considerar que el activo financiero ha sufrido un deterioro (y no un simple cambio de valor), que se recogerá en este epígrafe. Este deterioro puede ser reversible en ciertas situaciones. Además, también se recogerán aquí los resultados obtenidos (sean pérdidas o ganancias) por la venta o baja de los instrumentos financieros que poseía la empresa (p.ej. la venta de acciones)
  • (+/-) Otros ingresos y gastos de carácter financiero: recoge otros resultados financieros de carácter más excepcional, situaciones concretas… que habría que analizar junto a la información que aporte la empresa en memoria.

Tras sumar estos epígrafes llegaríamos al resultado financiero, que habitualmente será menos relevante que el de explotación en cuanto a cuantía, pero que puede ser muy significativo e influir notablemente en cuanto a márgenes y rentabilidad. En ocasiones encontraremos empresas que obtienen un resultado de explotación de la actividad que es positivo, pero que es absorbido completamente por los gastos financieros que asume la empresa por la deuda contraída, generando un resultado final negativo.

3. Los resultados extraordinarios

Hay resultados que se obtienen con carácter puntual, y que conviene separar del resto de resultados recurrentes que obtiene la empresa. Estos resultados extraordinarios pueden venir informados en los diferentes epígrafes que ya hemos visto de la cuenta de resultados, pero como digo, conviene tener presenta su carácter extraordinario, ya que nos pueden inducir a error en cuanto a expectativas o cálculo en la valoración de la empresa.

Mención aparte a los resultados por operaciones interrumpidas: corresponde a resultados obtenidos por la venta de uno o varios de los negocios de la empresa, que a cierre del ejercicio ya no se desarrollan en la empresa. El resultado de la venta /enajenación de los activos y pasivos vinculados a estos negocios se recogerán aparte en la cuenta de PyG.

El impuesto sobre beneficios

Entraríamos aqui en la sección “fiscal” de la cuenta de PyG. La explicación de cómo tributan las empresas, a través del impuesto de sociedades, excede el propósito de este blog, por lo que sólo haré referencia a algunos aspectos mínimos a conocer.

  • Actualmente, las empresas tributan a un tipo impositivo del 25%, como norma general.
  • Según la actividad de la empresa, al igual que las personas físicas, se generan derechos a deducciones y bonificaciones que pueden minorar el impuesto: inversiones en I+D, medio ambiente, subvenciones… que puede disminuir el tipo impositivo efectivo de un ejercicio.
  • Algo que considero debemos tener muy claro en cuanto al impuesto de sociedades: la normativa contable es diferente a la normativa fiscal; el caso más frecuente es el de las amortizaciones, que pueden tener un ritmo a nivel de contabilidad que puede ser diferente a lo que indica la normativa fiscal. La consecuencia de esto es que la diferente óptica contable / fiscal genera activos o pasivos fiscales para la empresa, en función de si en el futuro puede aplicarse créditos fiscales a compensar con beneficios o si tendrá que pagar más en años posteriores por la diferente contabilización realizada este año (caso de los pasivos fiscales).
  • En definitiva, el tipo impositivo del 25% es el punto de partida, pero no la tributación efectiva en un gran número de casos.

Una vez recogida toda esta información (resultado de explotación, financieros, extraordinarios e impuestos), estaríamos en disposición de calcular el resultado neto del ejercicio.

Este resultado representa las ganancias o pérdidas de la empresa a lo largo de un ejercicio económico, pero ojo, una cosa es lo que dice la contabilidad y otra lo que dice la cuenta corriente. Hay que verificar si el beneficio de la empresa tiene consonancia con los flujos de caja (vale, hemos ganado 100 pero… ¿hemos ingresado 100?). Para resolver esta cuestión disponemos del estado de flujos de efectivo, que será el último estado que revisaré en cuanto a las Cuentas Anuales.

Las Cuentas Anuales. La Cuenta de Pérdidas y Ganancias (I)

Siguiendo con entradas anteriores, continuo donde lo dejé tras hacer un breve resumen de las partidas principales del balance. Le toca el turno a la cuenta de pérdidas y ganancias que nos informa de los resultados obtenidos a lo largo de todo el ejercicio (flujo), a diferencia del balance, el cual era una foto fija a fin de ejercicio (stock).

Podemos dividir la cuenta de resultados en 3 grandes grupos:

  1. La cuenta de explotación
  2. La cuenta financiera
  3. Los resultados extraordinarios

La cuenta de explotación

Nos informará de los resultados que obtiene la empresa, tanto ingresos como gastos, obtenidos por la actividad productiva o comercial que realiza. Es decir, lo que genera mediante la facturación y otros ingresos accesorios, menos el coste que le supone generar estos ingresos, excluyendo los costes financieros, que se tratarán en la cuenta financiera. Demos un breve repaso a las principales partidas que forman la cuenta de explotación:

  • (+) Ingresos por cifra de negocios: facturación a clientes de las actividades principales y secundarias realizadas por la empresa. Una empresa puede enfocar su actividad en una sola dirección (ajustándose a un sólo CNAE) o tener varias ramas de actividad.
  • (+) Trabajos realizados por la empresa para su activo: hay algunos costes que la normativa contable permite activar, es decir, reclasificarlos al activo desde la partida de gastos en los que se han contabilizado inicialmente. En este apartado se contabilizarán, como si fueran un ingreso, dichos gastos, y se imputarán al activo de la empresa.
  • (-) Aprovisionamientos: gastos destinados a compras de mercaderias, materias primas y otros aprovisionamientos necesarios para realizar la actividad de la empresa, o que serán posteriormente vendidos en caso de que la empresa tenga carácter comercial. Las compras recogidas en este apartado se pueden ir transformando, según la naturaleza que les corresponda. Por ejemplo, pongamos el caso de una panadería: la harina será su materia prima, que posteriormente se transformará en pan, el cual será su producto a la venta. Esa transformación queda recogida dentro de la partida de aprovisionamientos.
  • (+) Otros ingresos de explotación: otros ingresos de carácter secundario y que no tienen relación con las ramas de actividad a qué se dedica la empresa. Por ejemplo, aquí entraría el ingreso por alquiler de una empresa que fabrica automóviles, cuando alquila una de las naves que no utiliza. El arrendamiento no es su actividad principal. En este apartado se incluyen también subvenciones recibidas para favorecer la explotación de la actividad.
  • (-) Gastos de personal: sencillo, corresponde a los gastos devengados por salarios, dietas, indemnizaciones, seguridad social, aportaciones a planes de pensiones de empleados, gastos de formación…
  • (-) Otros gastos de explotación: este epígrafe es bastante amplio e incluye muchos conceptos, como pueden ser: servicios exteriores prestados por otas empresas, suministros, tributos, alquileres, gastos de transporte, primas de seguros, provisiones comerciales por cantidades pendientes de cobro, servicios bancarios (excluyendo intereses y otros gastos financieros), publicidad i resto de gastos (multas, sanciones…)

Llegados aquí, podemos calcular un primer resultado de la actividad, que conocemos como EBITDA (Earnings Before Interests Taxes Depreciation and Amortization = Ganancias antes de intereses, tasas, deterioros y amortizaciones).

Algunas ratios significativas utilizan el resultado EBITDA como parte de la fórmula para calcular algunas magnitudes. Una clásica es Deuda financiera neta / EBITDA, que nos indica en cuantos años podemos cubrir la deuda con el resultado de explotación, antes de deterioros y amortizaciones. Cuanto más baja es la ratio, mayor la solvencia, pero recordad que siempre se debe evaluar una ratio dentro de un conjunto.

La cuenta de explotación seguiría con otras partidas que se desglosan en la cuenta de pérdidas y ganancias. Sigamos con el resto de partidas de la cuenta de explotación:

  • (-) Amortizaciones: recoge la depreciación de valor anual de determinados activos: inmovilizado intangible, material e inversiones inmobiliarias, que tenemos contabilizadas en balance. La idea es intuitiva: la mayoría de activos que poseemos o controlamos sufren un depreciación por el paso del tiempo, su uso o porque surgen otros activos más avanzados tecnológicamente. Los activos se amortizan en base a unas tablas de amortización (con sus respectivos coeficientes), que marcan la línea a seguir en cuanto a ritmo de amortización, aunque la empresa tiene aquí un margen relativamente amplio de actuación. Como ejemplo, un ordenador se amortizará más rápidamente que un coche; éste a su vez, más rápidamente que un inmueble.
  • (+) Subvenciones de inmovilizado: están ligadas a la adquisición subvencionada de elementos de activo; a medida que contabilizamos las amortizaciones de ese activo, también imputamos la parte correspondiente a la subvención recibida cuando adquirimos el inmueble (contabilizada inicialmente en el patrimonio neto como vimos en la última entrada sobre el balance).
  • (+/-) Deterioros y resultados del inmovilizado: pérdidas de valor que sufren nuestros activos, distintas de las amortizaciones. Por ejemplo, un incendio puede provocar graves daños en un inmueble, lo que nos llevaría a deteriorarlo. También se incluyen aquí los resultados obtenidos por la venta de nuestros activos inmovilizados, que no constituyen la actividad ordinaria de la empresa, de ahí que se presenten por separado.
  • (+) Diferencias negativas de combinaciones de negocio: la explico brevemente, ya que se da puntualmente pero el nombre da lugar a confusión, por lo del “negativas”; recoge los resultados obtenidos tras una combinación de negocios, cuando los activos netos de pasivos adquiridos son superiores al desembolso realizado. Lo habitual es que ocurra lo contrario: cuando compramos un negocio, pagamos una prima de adquisición al anterior propietario, justificado por los futuros beneficios que obtendremos de la adquisición de dicho negocio. Esa prima queda identificada en el activo bajo el nombre de Fondo de comercio.
  • (+/-) Otros resultados: resultados extraordinarios, positivos o negativos, no contemplados en partidas anteriores y que no tienen carácter financiero.

Aquí concluirá la explicación sobre la cuenta de explotación de una empresa. La información que proporciona es interesante por lo que comentaba anteriormente, es un estado flujo, recoge un periodo amplio (un año) de la marcha de la empresa. De que la cuenta de explotación de una empresa depende su supervivencia o crecimiento, ya que la cuenta financiera no puede sostener indefinidamente un negocio, salvo que los ingresos financieros sean su actividad principal (caso de Holdings, cuyo principal activo son acciones de otras empresas o créditos concedidos a otras empresas de su grupo y, por lo tanto, tendrán como ingreso principal los dividendos e intereses obtenidos).

En cualquier caso, es fundamental analizar estos resultados dentro de un contexto: como evoluciona la serie histórica de la empresa a lo largo de los años en cuanto a los diferentes ingresos y gastos, y tener en cuenta las ratios que podemos calcular con estos datos y su evolución.

Por ejemplo, ¿cuál es el margen que obtiene la empresa por desarrollar su actividad ordinaria?:

Aplicamos la ratio: Resultado de explotación (EBITDA) / Total de Cifra de negocios

Nos indicará cuántos céntimos gana una empresa por euro facturado. Pero no sólo nos interesará conocer el porcentaje obtenido este año, sino cómo evoluciona dicho porcentaje con el paso del tiempo, y a su vez nos mostrará si el poder de negociación y las barreras de entrada que tiene la empresa analizada aumentan o disminuyen.

Concluyo aquí. Dejo para la siguiente entrada el resto de la cuenta de pérdidas y ganancias, principalmente la cuenta financiera y cómo llegamos al beneficio neto (o pérdida!) del año.

Las cuentas anuales. El Balance (III)

Siguiendo con entradas previas, finalizo hoy con la última masa patrimonial que forma parte del balance, el Patrimonio Neto.

Si recordáis:

Patrimonio Neto = Activos – Pasivos

Es decir, el Patrimonio Neto es lo que le queda al accionista una vez que a los activos que posee o controla le resta los pasivos, deudas y obligaciones, que tiene que asumir.

Por lo tanto, como empresario, interesa incrementar el valor del Patrimonio Neto, maximizando el valor de los activos con los mínimos pasivos posibles. Los beneficios que se obtienen se acumulan en el Patrimonio Neto y posteriormente podrán ser distribuidos a sus accionistas o no, dependiendo de la estrategia que siga la empresa.

Resultado de imagen de patrimonio neto

Vamos con el desglose de los epígrafes más habituales que forman el Patrimonio Neto.

Se divide en 3 epígrafes principales:

  • Fondos propios: básicamente, incluye el capital aportado por los accionistas y los beneficios o pérdidas acumuladas a raíz de desarrollar la actividad.
  • Ajustes por cambios de valor: principalmente, ganancias o pérdidas por cambios de valor en activos o pasivos, cuyos cambios de valor se van recogiendo en el patrimonio neto hasta que desaparezcan del balance, momento en el cual se traspasan a la cuenta de resultados.
  • Subvenciones y donaciones: normalmente es muy poco significativo. Las subvenciones recibidas para adquirir los bienes necesarios para desarrollar la actividad se recogen en esta partida, traspasandose a resultados a medida que el bien se va amortizando.

Interesa detallar en más profundidad el epígrafe de fondos propios, formado por:

  1. Capital Social: está formado por las aportaciones que han hecho los accionistas, tanto en el momento de la constitución de la empresa como en futuras ampliaciones y que han quedado registradas en forma de un instrumento financiero denominado acción. Por ejemplo, si para constituir una empresa aportó 1.000€ y decido que el capital de la empresa esté formado por 500 acciones, entonces cada acción tendrá un valor nominal de 2€ (1000€/500 acciones).
  2. Prima de emisión: va muy ligado con el punto 1. Es el sobreprecio que se paga por una acción, suele darse especialmente en ampliaciones de capital. Siguiendo con el ejemplo del punto 1, imaginemos que el negocio que había constituido aportando 1000€ ha generado beneficios y ahora vale más, ya que ha acumulado unos años de beneficios. Si decido ampliar el capital social de la empresa, las acciones ya no valen los 2€ iniciales calculados en el punto 1, sino que pediremos más, ya que la empresa ahora vale. Ese sobreprecio es la prima de emisión. Podríamos ampliar el capital social de la empresa emitiendo nuevas acciones a 2€ de nominal + 1€ de prima de emisión.
  3. Reservas: partida que recoge los beneficios que hemos ido generando en el negocio y que no se han repartido a los accionistas ni se han aplicado para otros fines.
  4. Resultados negativos de ejercicios anteriores: igual que la partida anterior, pero para recoger las pérdidas acumuladas.
  5. Resultado del ejercicio: coincide con el resultado final de la cuenta de pérdida y ganancias del año. Son los resultados obtenidos en el último año.
  6. Dividendo a cuenta: formado por las cantidades repartidas a los accionistas a cuenta de los resultados que esperamos obtener este año.
  7. Otras aportaciones de socios: cantidades aportadas por los socios, pero que no se han instrumentalizado mediante la emisión de nuevas acciones.
  8. Otros instrumentos de patrimonio neto: recoge importes por instrumentos financieros diferentes de las acciones, pero que por su naturaleza se pueden asimilar y, por lo tanto, formar parte del patrimonio neto de la empresa; por ejemplo, bonos convertibles en acciones, stock options…

Consideraciones sobre el Patrimonio Neto:

  • Es importante que una empresa esté bien capitalizada, especialmente para afrontar los periodos de crisis que se dan en toda actividad. Está muy relacionado con la solvencia y la idea es muy intuitiva: al estar el Patrimonio Neto formado por las aportaciones de socios y los beneficios que la empresa ha ido acumulando con los años, son los propietarios los que responden con su patrimonio y con las reservas de las deudas que tengan con terceros. Si el patrimonio es pequeño en relación a las deudas, cuando vengan mal dadas tendrán poco con lo que defenderse.
  • El importe óptimo de capitalización dependerá de la actividad de la empresa y la seguridad de sus ingresos. Una eléctrica no requiere de un nivel tan alto como una empresa cíclica, ya que esta última tiene una mayor volatilidad en sus ingresos y necesita una mayor fortaleza para resistir cuando el ciclo esté en un punto bajo.
  • Un exceso de reservas tampoco es aconsejable. El capital no debe estar ocioso: una buena asignación del capital es importante para maximizar la rentabilidad de los accionistas; si la empresa no sabe qué hacer con el dinero, lo mejor es repartirlo a los accionistas mediante el pago de dividendos, o mediante otras vías como la recompra de acciones o reducción del capital social.
  • Ojo con el impacto de ciertas partidas que se recogen en el patrimonio neto. A destacar las diferencias de conversión o coberturas, que pueden tener un impacto considerable y no hay que menospreciar.

Y con esto doy por finalizada las nociones básicas sobre el Balance y su composición. En entradas posteriores hablaré sobre la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, que recoge los resultados de la empresa a lo largo del último año y que justifican en parte las variaciones que se producen entre el balance inicial (supongamos a 1 de enero) y el final (a 31 de diciembre).

Las cuentas anuales. El Balance (I)

En la anterior entrada revisaba los principales puntos que tengo en cuenta a la hora de analizar una posible inversión en una empresa. Me centro hoy en profundizar en uno de ellos, las cuentas anuales, que están comprendidas por los siguientes documentos:

  1. Balance
  2. Cuenta de Pérdidas y Ganancias (PyG)
  3. Estado de cambios en el Patrimonio Neto (ECPN)
  4. Estado de gastos e ingresos reconocidos (EIGR)
  5. Estado de Flujos de Efectivo (EFE)

A su vez, la presentación de estos estados estará acompañada por otros documentos útiles: el Informe de Gestión y la Memoria. Otro que podremos tener en cuenta es el Informe de Gobierno Corporativo, que detallan las normas y funcionamiento de la Dirección, Consejo de Administración y accionistas de la empresa.

Recordad que las cuentas anuales pueden consultarse en la página web de la empresa o en la del regulador al que deben presentarlo: la CNMV en el caso de España, la SEC en EEUU…

Las cuentas anuales se presentan anualmente, a la fecha de cierre del ejercicio, que normalmente será a 31/12 (pero no tiene por qué, por ej. Inditex cierra a 31/1). Estas cuentas están auditadas, por lo que ya traen un primer filtro de revisión cuando se hacen públicas. Además, podemos consultar un avance de las mismas de manera semestral y en la mayoría de empresas también se hacen públicos informes trimestrales que nos avanzan la evolución de la empresa durante el año.

Entremos en detalle de lo que nos ofrece cada estado de las cuentas anuales, empezando hoy por el Balance:

Resultado de imagen de balance

El Balance: nos detalla los activos y pasivos de la empresa a cierre del ejercicio. Por lo tanto, es una foto fija en un día concreto, el último del ejercicio. Son unas cuentas estáticas, hay que tenerlo en cuenta.

  • Activos: aquellos bienes o derechos que posee la empresa, de los cuales podemos destacar los siguientes:
  1. Inmovilizados: intangible, material e inversiones inmobiliarias. Aquí se incluyen los derechos, marcas, patentes, fondos de comercio, gastos de investigación y desarrollo que la normativa contable nos permite tener en balance, maquinaria, elementos de transporte, equipos informáticos y aplicaciones, instalaciones técnicas, oficinas, inmuebles que se destinen a la actividad de la empresa o con finalidad inversora.
  2. Activos financieros: instrumentos de patrimonio de otras empresas (acciones), que podrán ser empresas que pertenezcan al grupo u otras, créditos a otras empresas, valores representativos de deuda (renta fija), derivados y otros activos financieros (fianzas o dividendos a favor de la sociedad y pendientes de cobro).
  3. Activos por impuestos diferidos: son impuestos que la empresa podrá recuperar en un futuro, si se dan las condiciones para ello.
  4. Existencias: las tendrán aquellas empresas que comercializan o fabrican productos y que se reflejan en esta partida a la espera de terminar su fabricación y/o su venta.
  5. Deudores comerciales: principalmente, saldos comerciales pendientes de cobrar. También se incluyen otros derechos frente al personal (anticipos de nómina, por ejemplo), accionistas o la Administración Pública.
  6. Periodificaciones: por simplificar, derechos reconocidos a favor de la sociedad, pero que no se devengarán hasta ejercicios posteriores. Para entenderlo fácilmente, pensad en un alquiler anual (12 meses) que pagamos anticipadamente el 01/10/x: en las cuentas de este año sólo contabilizaremos 3 meses de gastos (octubre, noviembre y diciembre) y el resto sigue pendiente en este epígrafe.
  7. Tesorería: el dinero del que dispone la empresa, en cuentas corrientes o depósitos con vencimiento inferior a 3 meses.

Algunos apuntes sobre el balance:

  • El Total Activo es la suma de todos los elementos que forman el activo, compuesto por dos grandes grupos: el activo no corriente para aquellos elementos que consideramos permanecerán en la empresa más de un año desde la fecha de cierre, y el activo corriente para aquellos elementos que permanecerán en la empresa menos de 1 año.
  • La composición del mismo dependerá de qué tipo de empresa analicemos: una empresa que fabrica coches tendrá un porcentaje elevado de inmovilizado material, por la maquinaria, instalaciones y equipamientos necesarios (activo no corriente) mientras que una empresa de carácter comercial, por ejemplo un concesionario, que hace de intermediario entre fabricante y consumidor, tendrá mayores importes en existencias, por los coches que tiene disponibles a la venta al público (activo corriente).
  • Por lo tanto, un balance debe entenderse en su contexto, en su sector; sólo tiene sentido compararlo con otras empresas que se dediquen a lo mismo.
  • El balance por si mismo no da información definitiva sobre la empresa, más considerando que es una foto fija a cierre del ejercicio fiscal. Pero sólo estudiando su evolución ya podemos ver ciertas cosas. Para ello, es necesario compararlo con el de años anteriores para ver cómo evoluciona la composición y peso de sus epígrafes: por ejemplo, si la tesorería va aumentando con los años; si la empresa tiene más existencias que el año pasado, pese a que ha vendido menos; la composición de sus activos financieros y su participación a través de la compra de acciones de otras empresas…

Vemos un balance a modo de ejemplo. El que adjunto es el que acaba de presentar la empresa vallisoletana LINGOTES ESPECIALES, uno de los mayores fabricantes de discos de frenos de Europa:

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Disponemos de información de 2 años y revisaré las partidas principales; no considerado la cuenta de resultados del año, que justificaría en parte las variaciones entre el año 2017 y el 2018. Quiero centrarme en la información que nos da el balance por si mismo, viendo las partidas principales.

Vemos que el Total Activo de la empresa es de 92.342 miles de euros, formado principalmente por:

Un inmovilizado material valorado en 55.104 miles de euros, cuyo desglose tenemos en memoria:

La empresa nos proporciona más información en la nota 4 de memoria, que justifica las altas en este epígrafe producidas en el ejercicio, de importe +11.279 miles:

A partir de aquí, ya es trabajo del inversor sacar conclusiones sobre las cifras obtenidas: si la modernización de las instalaciones conlleva mejoras en la eficiencia o una ampliación de la capacidad de la producción, ello debería ir reflejándose paulatinamente en las cifras de ventas y cuenta de resultados de trimestres posteriores..

La empresa declara valor de Terrenos y Construcciones por importe neto de 5.723 + 5.897 miles de euros: está valorando la fábrica en 12 millones de euros, lo cuál puede ser una valoración prudente o no. Si los terrenos se han revalorizado con el paso de los años podría estar reflejando un valor oculto en el activo que posee la empresa. A su vez, si la empresa amortiza contablemente el valor de la construcción de manera acelerada, quizás esté reconociendo un valor inferior al que le daría el mercado en caso de querer vender la fábrica. Aqui ya sólo nos queda trabajo de investigación por nuestra parte.

Por otro lado, otra partida significativa es la de Existencias, por importe de 11.964 miles en 2018 (8.977 miles en 2017). ¿Qué opináis de la evolución? ¿Es bueno o malo que suban las existencias? Con sólo este dato, la respuesta es muy gallega: depende. Si la empresa está vendiendo más discos de freno que en años anteriores, es lógico que incremente sus existencias para atender una demanda mayor. Por el contrario, si la empresa vende menos podría indicar problemas para dar salida a las existencias fabricadas en los meses anteriores y que se están acumulando en los almacenes, y que pueden acaban por deteriorarse. En este ejemplo, la cifra de ventas del año 2018 ha subido respecto a 2017, por lo que no parece problemático, pero conviene seguir de cerca si lo hace en proporción similar.

El detalle que nos da la empresa en la memoria, a continuación; fijaos como los productos están aumentando considerablemente. Si la empresa consigue darles salida el año que viene… nos puede estar dando una señal adelantada de incrementos relevantes en la facturación:

Otra partida es la de deudores comerciales, saldos pendiente de cobro a los clientes:

La cifra se reduce: sabemos que la empresa ha vendido más este año (lo que justificaba el incremento de existencias, para atender la creciente demanda), por lo que la reducción de los saldos con clientes nos da una señal positiva en cuanto al plazo medio de cobro; la empresa cobra más rápido que en años anteriores, buena gestión por parte de la Dirección. Además, los saldos dudosos de cobro (deterioro) se mantiene en niveles similares a los del año anterior. Es importante realizar un seguimiento a los deterioros y a la calidad/variedad de los clientes, especialmente en empresas con pocos clientes, dónde uno solo puede generar problemas importantes. Si no cobramos, mal negocio hacemos.

Por último, dentro del balance destacaría también la partida de Tesorería, que asciende a 6.081 miles en 2018 (5.138 miles en 2017). Lo lógico es que una empresa que gana dinero vaya ampliando su liquidez, pero intervienen factores que pueden justificar lo contrario. Hemos visto como Lingotes Especiales ha destinado 11.200 miles aprox. a modernizar la fábrica y procesos productivos, sólo viendo en balance. Con la ayuda de otros estado, especialmente el Estado de Flujos de Efectivo, veremos cómo ha evolucionado la caja durante el año; en este caso, la empresa destina parte de lo que ingresa a retribuir al accionista vía dividendos. Además podría utilizar la liquidez para cancelar pasivos (deudas con entidades de crédito o pagar a proveedores) o darle otras aplicaciones, como adquirir otros negocios. En cualquier caso, buena señal da aquella empresa que acumula liquidez. Es una partida sencilla de analizar, ya que lo que hay en el banco es fácilmente auditable en comparación a otros conceptos.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Como recomendaba en la entrada sobre “Tu patrimonio”, es un buen ejercicio calcular vuestro propio balance, sobre vuestros activos, y llevar un seguimiento temporal.

En posteriores entradas veremos el pasivo y el patrimonio neto del Balance y seguiré con el ejemplo de Lingotes.